- Israelitas y libaneses se acusan de violentar la tregua
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Israel anunció ayer domingo que continuará sus operaciones militares si la milicia chiíta libanesa de Hezbolá se desarma, lo que ilustra la fragilidad de la tregua que el Estado hebreo y Líbano se acusan mutuamente de violar.
El cese de hostilidades entre Israel y Hezbolá, en vigor desde hace apenas una semana, parece cada vez más frágil.
El ministro libanés de Defensa, Elias Murr, endureció el tono y advirtió que toda violación del alto el fuego en Líbano sur será considerada como un acto de “traición”.
“Todo disparo de cohetes que sea utilizado como pretexto por Israel” para atacar a Líbano “será tratado con la mayor severidad”, afirmó.
Su homólogo israelí, Amir Peretz, anunció que Israel impedirá el despliegue del ejército libanés en los parajes más próximos a la frontera israelo-libanesa mientras no cuente con el apoyo de una fuerza multinacional.
“No permitiremos en ningún caso que Hezbolá se acerque a la frontera”, subrayó.
Peretz también indicó que Israel estudiará los errores cometidos en su ofensiva con vistas a un posible “segundo asalto” contra Hezbolá.
“Examinaremos todo lo que fue señalado como un error. Pondremos todo sobre la mesa, porque nuestro deber es prepararnos para un segundo asalto” frente a las fuerzas de Hezbolá, dijo Peretz en una reunión del gobierno, según un comunicado oficial.
El ejército israelí efectuó una incursión el sábado contra un feudo de Hezbolá cerca de Baalbeck (en el este de Líbano) en la que murió un teniente coronel y otros dos oficiales israelíes resultaron heridos.
Para Israel, esa operación sólo es la respuesta a “una violación” de la resolución 1701 de la ONU, que además del cese de hostilidades en Líbano prevé un embargo del suministro de armas al movimiento chiíta.
“Mientras no se desplieguen el ejército libanés o la fuerza internacional, el ejército israelí proseguirá sus vuelos en la región para impedir el suministro de armas procedentes de Siria”, declaró a la radio pública Gideon Ezra, ministro de Medio Ambiente y cercano al primer ministro israelí, Ehud Olmert.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, calificó de “violación” de la tregua esta operación y advirtió que este tipo de acciones “ponen en peligro la frágil calma” en la zona.
Por su parte, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, acusó a Israel de haber perpetrado «un crimen contra la humanidad» durante su ofensiva militar de 34 días en Líbano.