- El veterano despacha a Bates en el segundo
[/doap_box]
El veterano peleador estadounidense, Evander Holyfield, no quiere resignarse a la retirada definitiva del boxeo y volvió una vez más al cuadrilátero para sorprender con un nocaut en el segundo asalto contra su compatriota Jeremy Bates.
La pelea programada a 10 asaltos y disputada el viernes en el American Airlines Center, casa de los Mavericks de Dallas, tuvo un público entregado por completo al ex campeón.
Desde el primer asalto, Holyfield lució con más agresividad y efectividad arrinconando en las cuerdas a Bates y, para la segunda vuelta, lo castigó con golpes al cuerpo y lo llevó hasta su esquina para que el árbitro detuviera el combate cuando restaban sólo cuatro segundos para que concluyera.
Para Holyfiled, de 43 años, fue su primer triunfo desde junio del 2002. El veterano peleador rompió con esta victoria una racha de tres derrotas seguidas y ganó su primera pelea desde que venció a Hasim Rahman.
Una multitud de aproximadamente 8,000 asistentes apoyaron a Holyfield coreando su nombre y cuando el cuatro veces campeón del mundo castigaba a Bates en el primer episodio, sus seguidores se le entregaron, sobre todo, al final porque la campana salvó a Bates, que estaba tocado y no tenía capacidad de reacción.
Bates, que tiene marca de 21-12-2, logró sus mejores golpes conectando de mano derecha, haciendo retroceder a Holyfield durante el segundo asalto pero el veterano boxeador respondió con un ataque implacable al cuerpo y la cara.
El ex campeón dejó el boxeo durante un tiempo debido a lesiones y a una retirada prácticamente obligada después de que la Comisión Atlética de Nueva York le revocó su licencia durante 21 meses por haber tenido una “pobre presentación” en su derrota ante Larry Donald.
Pero en su regreso considera que se hará del título el próximo año y que, incluso, en el 2008 podría unificar los cinturones.
Bates, de 32 años, que perdió ante quien él considera su “héroe”, ingresó al boxeo después de observar a Holyfield en los Juegos Olímpicos de 1984, después se convirtió en campeón en tres ocasiones de los Guantes de Oro en el oeste de Virginia.