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Columnista pone dedo en la llaga
tomado del star-telegram
El tiempo para el juego se estaba aproximando, pero el hombre en el otro extremo de la línea telefónica no está preocupado.
“Tengo un poco de tiempo… esta noche”, dice Buck Showalter.
El manager de los Rangers, no está tratando de ser gracioso.
Los managers de Grandes Ligas no tienen la oportunidad de apelar sus suspensiones.
Cuando Showalter fue sentenciado con cuatro juegos, comenzando el jueves por la tarde, su única opción fue escoger qué silla deseaba en el clubhouse para ver la televisión.
Los Rangers van a estar sin su manager por cuatro juegos, el pitcher Vicente Padilla por cinco y el relevista Scott Felman, seis.
¿Enojado? No, Showalter no parecía enojado. Al contrario.
“Nuestro vuelo se estaba meciendo”, dijo el mentor sobre el avión fletado por el equipo para viajar a Detroit. “Nadie durmió”.
Showalter parecía sólo vagamente consciente de las violentas reacciones de su equipo en dos juegos ante los Ángeles.
Y ayer, cada quien tenía una opinión sobre Padilla y su erupción volcánica en el cuarto inning del martes. Dependiendo de lo que oyó o leyó, Padilla fue un cobarde, no tenía los mejores intereses de su equipo en su corazón, o algo así.
Dependiendo de lo que leyó o escuchó, los Rangers son unos estúpidos y poco profesionales. Showalter no puede controlarlos y Feldman actuó como un solitario y a alocado pistolero.
Usted también podría haber leído que los Ángeles no le tiran a golpear a los bateadores y que Mike Scioscia ayuda a las viejitas a cruzarse la calle.
Y si cree todo eso, está siendo demasiado ingenuo y santurrón para ver beisbol. Pruebe futbol.
El beisbol es bola recia. Un chico aprende a temprana edad, sin importar lo que su padre le diga, que el beisbol puede herir.
Esa verdad elemental, es parte de las políticas de fábrica del beisbol. Proporciona su separación de poderes o chequea su balance. Y el poder está en el pitcher, o debería estar ahí.
No sé qué había en la mente de Padilla porque él no habla, pero sus acciones dicen mucho.
Vladimir Guerrero ha estado inclinando la balanza contra los Rangers y Padilla le envió un mensaje para echarlo hacia atrás.
(Traducido por Edgard Rodríguez).