Ariel Montoya, que ha fungido como secretario privado del presidente Enrique Bolaños, renunció ayer para dedicarse a su candidatura como diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
Según Montoya, ayer en la mañana dejó de trabajar para el gobierno, pero agregó que sus relaciones con el mandatario son cordiales y que éste le dijo: “Ariel, aquí están las puertas abiertas, y hay que trabajar duro en esa campaña”.
Montoya expresó que aunque constitucionalmente no tiene ningún impedimento en continuar en el gobierno y aspirar a algún cargo público, lo hace por decisión propia. El candidato presidencial de ALN, Eduardo Montealegre, ha dicho que todos los candidatos de su partido deben renunciar al gobierno.
“Es sano en la política de transparencia que tiene hoy en día Nicaragua, evitar algún visor de que alguien que aspira a un cargo de elección popular pueda hacer algún uso de influencias”, manifestó Montoya.
También indicó que está de acuerdo con la separación estado-partido e hizo un llamado a los funcionarios que todavía no renuncian, a que lo hagan.
“Les hago ese llamado de que tomen esa decisión (…) de renunciar a una u otra cosa para que se despejen dudas”, dijo Montoya, para quien la población ha visto bien que renuncien los que trabajan para el gobierno.
Faltan por renunciar, la directora del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), Azucena Castillo; el director del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Indalecio Rodríguez, entre otros.