- Primera procesión se realizó en 1982, por iniciativa de Manuel Sacasa y dos años después la impulsó Josefa Castro
Corresponsal Los Ángeles, California
Al grito de ¡Viva Santo Domingo de Guzmán! se congregan el primer domingo de agosto miles de nicaragüenses, residentes en el sur de California, para celebrar la tradicional “traída” de la imagen diminuta del Santo, la principal fiesta patronal en Managua.
Los nicas en California asisten a la misa con que se inicia, de forma oficial, la fiesta agostina en un club hípico ubicado al este de la ciudad de Los Ángeles, donde luego se reúnen y departen con amigos y conocidos, unidos por los recuerdos de Nicaragua.
Igual que en Nicaragua, en California hay verdaderos devotos de Santo Domingo. Rosita Moncada llega al Industry Hills Expo Center con la reverencia religiosa sólo encontrada en las señoras de antaño. Ha celebrado al Santo desde que llegó a Estados Unidos, hace dos décadas.
Moncada dijo a LA PRENSA que también es devota de San Jerónimo, porque en una ocasión le pidió un milagro por la salud de su hija, que guardaba cama en un hospital de Virginia, cerca de Washington DC. Ella afirma que “Minguito” hizo ese “trabajo” junto con el Patrono de Masaya, San Jerónimo.
LOS PROMOTORES INICIALES
En Los Ángeles, la primera celebración pública en honor a Santo Domingo de Guzmán sucedió en el año 1982, por iniciativa de Manuel Sacasa, quien sacaba la imagen a las calles de la ciudad acompañado por unos cuantos nicaragüenses devotos, todavía preocupados por aclimatarse al nuevo régimen de vida.
En 1984, la celebración adquirió un impulso mayor cuando Josefa Castro, nacida en Granada y criada en Managua, asumió la responsabilidad como mayordoma de la fiesta agostina debido a devoción fiel a Santo Domingo.
Castro había llegado a California huyendo del gobierno dictatorial sandinista y consiguió reunir a cientos de nicaragüenses, con los que paseaban a Santo Domingo.
La procesión salía de su casa, ubicada en la calle Magnolia, pasaba por el Boulevard Venice, tomaban la calle Hoover y luego el Boulevard Pico hasta llegar a la iglesia Santo Tomás, donde el sacerdote les esperaba en la entrada del templo.
En esos años eran tres estatuillas de Santo Domingo las que desfilaban por las calles centrales de Los Ángeles. Dos de ellas fueron obsequiadas por devotos del Santo.
Curiosamente, debido a la enorme cantidad de personas que asistían, tuvieron que suspender en 1999 la procesión auspiciada por Josefa Castro, porque la Policía tenía problemas para resolver el congestionamiento del tráfico, ya que era preciso cerrar las calles mientras circulaba Santo Domingo de Guzmán.
BAILES Y COMIDAS
Maribel Peña, quien atiende un negocio de cerrajería en Monrovia, una ciudad al este de Los Ángeles, nació en Managua y desde hace 13 años reside en California. “Yo voy por el bacanal, pues, no creo en esas cosas”, dijo al referirse a la fiesta popular y feria que hacen cada año en la ciudad de Industry, a la que asiste con sus hijos.
Allí están los puestos de comida típica. Los restaurantes, propiedad de nicaragüenses, venden carne asada, gallo pinto, tortillas con queso frito, indio viejo, “bajo” (vaho) y nacatamales. Es una feria en que los comerciantes nicas de California hacen “su agosto”, como se suele decir en Nicaragua.