Normas ortográficas

Doy a continuación algunas normas tomadas del folleto Ortografía, de la Real Academia Española. — Las formas verbales fue, fui, vio, dio, se escribirán sin tilde, según la regla general de los monosílabos. — Los monosílabos nunca necesitarán llevar el acento gráfico pues no pueden acentuarse sino en la única sílaba que tienen: no obstante, […]

Doy a continuación algunas normas tomadas del folleto Ortografía, de la Real Academia Española.

— Las formas verbales fue, fui, vio, dio, se escribirán sin tilde, según la regla general de los monosílabos.

— Los monosílabos nunca necesitarán llevar el acento gráfico pues no pueden acentuarse sino en la única sílaba que tienen: no obstante, se marca el acento cuando existen dos monosílabos iguales en su forma pero con distinta función gramatical, en una de las cuales lleva acento fonético y en otra es átono; v. gr: “el”, artículo y “él”, pronombre; “mi”, “tu”, adjetivos posesivos; y “mí”, “tú”, pronombres personales; “mas”, conjunción adversativa y “más”, adverbio de cantidad; “si”, conjunción condicional y “sí”, pronombre y adverbio de afirmación; “de”, preposición y “dé”, tiempo del verbo dar; “se”, pronombre átono y “sé”, persona de los verbos ser y saber.

Ejemplo: El niño estudia; él estuvo aquí; mi carro es nuevo; solamente pienso en mí; tu comportamiento no es bueno; tú estarás con nosotros; te debo, mas no te pagaré; necesito más materiales; si no pagas, te embargarán; dijo que sí a mi propuesta; volvió en sí de su desmayo; casa de piedra; dé usted limosna a los pobres; no sé absolutamente nada; sé buen hijo.

— La partícula “aun” llevará tilde (aún) y se pronunciará como bisílaba cuando pueda sustituirse por todavía sin alterar el sentido de la frase: Aún está enfermo; está enfermo aún.

En los demás casos, es decir, con el significado de hasta, también, incluso o inclusive (o siquiera, con negación), se escribirá sin tilde: Aun los sordos han de oírme; no hizo nada por él ni aun lo intentó.

— La palabra “solo”, en función adverbial, podrá llevar acento ortográfico si con ello se ha de evitar una anfibología: Le encontrarás solo en casa (en soledad, sin compañía, aquí “solo” es adjetivo); le encontrarás sólo en casa (solamente, únicamente).

— Los pronombres éste, ése y aquél, con sus femeninos y plurales, llevarán normalmente tilde pero será lícito prescindir de ella cuando no exista riesgo de anfibología. Existiría este riesgo en la oración siguiente: Los niños eligieron a su gusto, éstos pasteles, aquéllos bombones. Con tilde, éstos y aquéllos representan niños; sin tilde, estos y aquellos son determinativos de pasteles y bombones, respectivamente.

— Cuando el vocablo simple entre a formar parte de un compuesto como primer elemento, se escribirá sin el acento ortográfico que como simple le habría correspondido: decimoséptimo, asimismo, rioplatense.

— Los términos latinos usados en nuestra lengua se acentuarán conforme las reglas fonéticas españolas: accésit, memorándum, tedéum, réquiem.

— Se declara que la “h” muda colocada entre dos vocales no impide que éstas formen diptongo: desahucio, sahumerio. En consecuencia, cuando alguna de dichas vocales, por virtud de la regla general, haya de ir acentuada, se pondrá el acento ortográfico como si no existiese la “h”: vahído, búho, rehúso, prohíbe, ahíto, ahúman.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí