- Se ha convertido en la voz en español del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger
CORRESPONSAL/san francisco
Francisco José Castillo nació en La Gran Sultana de Nicaragua, Granada, en abril de 1980. Emigró desde muy pequeño hacia EE.UU. y hoy goza de una vertiginosa carrera en el campo de la política y las comunicaciones en California.
Hace tres años egresó de la Universidad Estatal de San Francisco, de donde saltó al equipo de prensa de la Alcaldía Municipal de San Francisco, California, al lado de su primera autoridad, el alcalde Gavin Newsom.
De ahí saltó al Capitolio de California, en Sacramento, capital del estado para convertirse en subsecretario de Comunicaciones y, como designación particular, en la voz oficial en español del gobernador republicano Arnold Schwarzenegger, en todos sus manifiestos.
NO HA VUELTO A GRANADA PERO LE GUSTA EL VIGORÓN
Este destacado nica en el exterior, que vive un buen momento de su novel carrera profesional, cuenta: “Mis padres, Frank Castillo y Sara Alemán, me trajeron a San Francisco cuando tenía cuatro años de edad, no me acuerdo bien de mi Granada, pero algún día regresaré. En casa se habla español y regularmente nuestra comida es nica”.
Castillo dice que su infancia y adolescencia fueron plenas de calor hogareño y él se convirtió, tal vez sin darse cuenta, en un estudiante de primera categoría. Cursó la primaria en la escuela Springvalley Elementary; después pasó a Aptos Midle School, la Thurgood Mashall y el City Collage, hasta llegar a la Universidad Estatal de San Francisco.
LA VIDA DE INMIGRANTE Y EL SUEÑO AMERICANO
Por la corta edad con que Castillo llegó a Estados Unidos, no experimentó los problemas de estatus legal migratorio, sino que le correspondió a sus padres solventar la situación en la década de los ochenta, época en que el presidente republicano Ronald Reagan concedió amnistía a todos los inmigrantes indocumentados.
“Fue hasta hace unos años, ya en el 2000 que adopté la ciudadanía estadounidense”, revela Francisco José. Lo hizo ya siendo adulto y con “el sueño americano” realizado.
Castillo dijo a LA PRENSA que en sus años universitarios presidió una comisión de jóvenes estudiantes de diversidad étnica que fue aceptada para ser escuchada por el Consejo de la ciudad (Cámara de Supervisores) y por el alcalde de turno, Willie Brown, a quienes exponían sus ideas y observaciones administrativas de San Francisco.
Castillo confiesa que mientras terminaba sus estudios universitarios, la actividad de los políticos de todos los niveles le comenzó a apasionar y empezó a tener trabajos parciales en organizaciones de servicios y contacto directo con la comunidad. Cuando llegaron las elecciones de autoridades en San Francisco, se incorporó al equipo de jóvenes de apoyo al candidato Gavin Newsom.
Para suerte de Castillo, Newsom ganó los comicios y el nica decidió pasar un año como voluntario en su gabinete, en el área de prensa. De ahí fue integrado en una comisión de negocios que viajaría a varias naciones de África.
Al poco tiempo Castillo es oficializado en el cargo e inicia su vida de funcionario público, con un salario modesto, superior a los 20 mil dólares al año, pero en ese momento lo importante para el nica no es el dinero, sino su crecimiento como servidor público, en comunicación y política, que es su especialidad.
Posteriormente fue llamado por el Capitolio californiano, donde se entrevistó con el director de comunicaciones del gobernador y le hicieron el ofrecimiento de ser el subsecretario en el staff de prensa y voz en español del gobernador, con un salario de 65 mil dólares por año.
TAMBIÉN EN EL STAFF DE LA PRIMERA DAMA
Pero las actividades profesionales del nica no se limitan sólo al equipo de prensa del gobernador, sino que ha sido parte del personal de prensa de la Primera Dama de California, Maria Shriver, ilustre periodista y ex reportera de noticias de la cadena NBC, a cuya profesión renunció después de 15 años de ejercerla, en el 2003, para apoyar de lleno la campaña política de su marido Arnold Schwarzenegger.
Shriver dedica su tiempo a obras de caridad, a ayudar a los enfermos de diabetes y está siempre cerca de la comunidad; y Castillo ha sido el encargado de proyectar sus actividades entre la población hispanoparlante de California.