- Deseo de sacar al presidente lleva a sacrificios de aspirantes opositores
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El anuncio de la candidatura presidencial de Manuel Rosales, gobernador del estado de Zulia, logró desmontar la convocatoria a unas elecciones primarias y galvanizó a la dispersa oposición venezolana, decidida a vencer al presidente Hugo Chávez en las elecciones de diciembre.
Rosales, un socialdemócrata pragmático cincuentón, acordó tres meses atrás un pacto por la unidad de la oposición con los otros dos aspirantes con mayor proyección, el izquierdista Teodoro Petkoff y el centro-derechista Julio Borges Manuel Rosales, para enfrentar al presidente Chávez, quien busca su reelección por un periodo de seis años (2007-2012).
Pero hasta ahora las negociaciones de los tres no lograban definir un nombre que presentar para desafiar a Chávez en las elecciones presidenciales del próximo 3 de diciembre, mientras proliferaban las aspiraciones de una docena de candidatos sin siquiera figuración en las encuestas.
La convocatoria a unas primarias para definir al candidato de la oposición —hecha por la asociación civil de técnicos electorales Súmate para el próximo 13 de agosto— fue duramente rechazada por Petkoff, ex líder guerrillero en los 60 y ex ministro de Planificación en los 90, y tibiamente aceptada por Rosales.
Las primarias —abiertas a todo el padrón electoral venezolano— parecían riesgosas ante la posibilidad de que mostrasen una enorme abstención, asomada por los sondeos, y que ello se tradujese en mayor desánimo entre los potenciales votantes de la oposición.
El acuerdo conseguido in extremis fue refrendado el miércoles en el acto de anuncio de la candidatura de Rosales, en el cual estuvo acompañado de Borges y Petkoff, además de la otra docena de aspirantes presidenciales, en señal de apoyo y unidad.
El reto ahora es remontar las encuestas —todas favorables a la reelección de Chávez con alrededor de 50 por ciento— y construir un bloque opositor que sea capaz de ir más allá de las elecciones de diciembre.
En su primer discurso como candidato único para enfrentar al presidente en los comicios, el gobernador opositor disparó contra los pilares del ‘chavismo’: la política social y la diplomacia de choque con Estados Unidos del gobierno venezolano.
“Hoy se despeja el camino, iniciamos la ruta de la esperanza, de la reconstrucción nacional”, dijo.
Rosales es uno de los dos únicos gobernadores opositores a Chávez de los 24 estados del país. Su estado es el más poblado de Venezuela, con 3.5 millones de habitantes, además del primero en importancia petrolera y agropecuaria.
Su candidatura se definió luego de que el Consejo Nacional Electoral, de mayoría oficialista, dictaminó que no era necesario que abandonase su cargo de gobernador para optar por la presidencia.
Rosales, Borges y Petkoff estuvieron en contra de la decisión de la oposición venezolana de boicotear las elecciones legislativas de diciembre de 2005, con el retiro de las candidaturas tres días antes de la fecha de los comicios.