J.P. Arencibia, receptor de Estados Unidos en Cuba. (la prensa/g. hernández)

Cumpliendo el sueño cubano

J.P. Arencibia conoció las raíces de sus padres [doap_box title=»El draft» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] En junio de cada año, los equipos de las Grandes Ligas seleccionan jugadores de las universidades, uno a la vez, y los peloteros de la primera ronda firman por contratos millonarios, y J.P. Arencibia podría ser tomado en la primera vuelta. No […]

  • J.P. Arencibia conoció las raíces de sus padres
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En junio de cada año, los equipos de las Grandes Ligas seleccionan jugadores de las universidades, uno a la vez, y los peloteros de la primera ronda firman por contratos millonarios, y J.P. Arencibia podría ser tomado en la primera vuelta.

No todos los universitarios están disponibles, sólo aquellos de tercer año o más (sophomore). Los de primer año son llamados junior y los de segundo freshman, y deben convertirse en sophomore para firmar.

Otra opción es cumpliendo el bachillerato, pero la mayoría pasan a la universidad para ser mejor valorados.

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Desde La Habana/Cuba

Hace tres décadas, sus padres emigraron a los Estados Unidos tras el sueño americano. Ahora, él llegó a Cuba para cumplir su propio sueño.

J.P. Arencibia, el receptor estadounidense de ascendencia cubana, está por primera vez en su vida en la tierra de sus padres, disfrutando lo que más le gusta hacer, jugar al beisbol en el Mundial Universitario, y descubriendo sus raíces.

“Es un sueño conocer el lugar donde comenzó la historia de mi familia, el apellido Arencibia de mis padres”, dice el altamente valorado prospecto universitario, que el año pasado hizo amistad con los jugadores nicaragüenses en una serie de fogueo entre Nicaragua y los Estados Unidos por Atlanta, Durham y Myrtle Beach.

“Toda la familia de mi mamá está en los Estados Unidos, pero aquí vine a conocer a parientes de mi padre como mis abuelos y primos. Estoy feliz por este momento y saber que se encuentran bien. La he pasado bien aquí y estoy contento de jugar en este torneo”, señala el receptor de 20 años, 6'1 de estatura que juega para la universidad de Tennessee, aunque vive en Miami.

Lo que hace aún más especial a Arencibia es que el próximo año ya es elegible para ser tomado en el draft de jugadores universitarios de los Estados Unidos y, de acuerdo a los especialista, debe ser escogido entre los primeros cinco, lo que se traduce que firmará por un bono millonario.

“Si Dios quiere”, señala Arencibia. “Tengo que seguir trabajando duro. No sé por cuánto dinero me van a firmar. Solamente me dedico a jugar y quisiera hacerlo para un equipo que yo pueda ayudarlo a ganar la Serie Mundial”.

El receptor de padres cubanos fue este año compañero de equipo del nica Micheal Rivera, quien fue “drafteado” por los Dodgers y juega en Rookie.

“Es una gran persona y juega con mucho corazón. Se parece mucho a Walter Sevilla”, señala Arencibia.

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