CORRESPONSAL/ BOACO
Más del 80 por ciento de los obreros agrícolas de la empresa arrocera Altamira S.A., mantienen una huelga de brazos caídos, en demanda de mejoras salariales y por el respeto a sus derechos laborales.
Desde el sábado los más de 250 trabajadores, entre obreros de campo, operadores de maquinaria, personal de trillado, cosechadores y mecánicos, iniciaron exigiendo la destitución de dos funcionarios de la empresa, entre ellos el asistente de la gerencia, Ramón Calderón Chavarría, por presunto maltrato a los trabajadores.
El director administrativo de la empresa, Javier Antonio Díaz, confirmó a LA PRENSA que desde el sábado se pidió la intervención de la Policía Nacional, para resguardar el orden y garantizar la seguridad de las instalaciones.
“En ningún momento queremos que se les reprima a ellos (obreros), no se ha dado la orden de que se les vaya a reprimir”, insistió, aunque admitió que existen cartas de despido para todos los trabajadores que participan en la huelga, y se va a contratar nuevo personal.
El representante de una comisión de trabajadores, Eduardo Rodríguez Olivas, dijo que los trabajadores, por miedo a perder su trabajo y por la escasez de empleo que hay en el país, decidían quedarse callados ante el maltrato y las amenazas
El administrador de la finca respondió, ante los señalamientos de los trabajadores, que se trata de “regaños” y no de maltrato.
“Sí hubo regaños, como nos regaña el dueño a nosotros también, como nos regañaron en nuestras casas cuando fuimos chiquitos para no dar problemas en el futuro”, indicó.
La empresa arrocera espera que el Ministerio del Trabajo declare ilegal la huelga, para proceder con el despido inmediato de los más de 250 trabajadores.