Nerys Espinoza tenía todo para perder en Okinawa, Japón, y así ocurrió.
Según el escueto reporte enviado vía correo electrónico por su apoderada Ana Francis Donaire, el púgil nicaragüense perdió ayer por decisión en apenas cinco asaltos, en un resultado que, a su juicio, fue un despojo.
Según la explicación, desde el primer asalto Nerys puso en malas condiciones al japonés Onaga, provocándole un corte en su ceja derecha mientras transcurría el segundo asalto.
En el quinto, Onaga sangraba profusamente de su herida en la ceja derecha, obligando al réferi a la suspensión de las acciones, pero en vez de decretar un nocaut técnico, se fueron a las tarjetas y la decisión favoreció al peleador local, ante el asombro de los aficionados locales.
Sin importar lo que haya sucedido en la pelea, la verdad es que este compromiso en Japón estuvo plagado de una serie de inconvenientes, tanto así que la pelea fue pospuesta en par de ocasiones, primero por una enfermedad de Espinoza y luego porque los organizadores del combate en Japón enviaron muy tarde los boletos de avión.
Igual pasó en esta tercera ocasión. Por los mismos problemas de boletos y falta de espacio en la línea aérea que los trasladó desde Nicaragua, Espinoza viajó apenas el jueves, llegando a Okinawa el sábado.
Si queremos agregar más drama al asunto, basta decir que Nerys solamente fue acompañado por su apoderada Donaire, ya que Rosendo Álvarez, quien actuaría como su esquina, no viajó porque en Los Ángeles supuestamente le negaron la visa de Japón.
Reynado Mendoza es el entrenador de Espinoza, pero no viajó porque su lugar era para Rosendo, una decisión errada porque debía ser acompañado por su adiestrador.
Pero al final, boxeó sin una dirección técnica en el ring y perdió, en una decisión que fue puesta en tela de duda por Donaire y Rosendo.
Álvarez explicó que el promotor actuó como “un mafioso”, hasta el punto que una bolsa de 15 mil dólares sería pagada sólo en un 50 por ciento.
También los amenazó con demandas y encarcelamiento porque el púgil no estaba dispuesto a subir al ring, en vista que no le pagarían lo acordado.
Ana Francis y Nerys deben llegar al país hoy o mañana. Esta semana deben brindar declaraciones o una conferencia de prensa, sobre el tema, para explicar todo lo sucedido en esta caótica experiencia.
Supuestamente pedirán el apoyo de la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional, presidida por Renzo Bagnariol, con pruebas en mano y el vídeo de la pelea, para demostrar el robo del que fueron objeto.
No sé qué decidirá la Comisión, pero sería bueno hacer una investigación del caso.
Si Nerys fue despojado, deberían hacer una protesta a la Comisión de Japón y a los organismos mundiales, para no perjudicar la clasificación del nica que ocupa el noveno puesto en ranking minimosca de la AMB y el séptimo en la OMB.