La falta de información y el temor al rechazo o a la estigmatización son los principales motivos que llevan a los portadores de enfermedades de trasmisión sexual a no buscar ayuda a tiempo.
Mientras más tiempo pase el Virus del Papiloma Humano en el cuerpo sin ser detectado, más peligro hay de que una simple lesión o un pequeño Condiloma de bajo riesgo se transforme en uno de alto riesgo.
Si bien el Virus del Papiloma no causa la muerte por acción directa, éste puede propiciar el desarrollo de un cáncer terminal si no se detecta y se trata a tiempo.
El VPH y las mujeres
En el caso de las mujeres, uno de los temas que preocupa es la infertilidad, dado el gran impacto que esta tiene en la feminidad y en el rol reproductivo del sexo femenino.
La infección por VPH está asociada con el desarrollo de cáncer cérvico-uterino así como de cáncer de pene y es responsable de la producción de verrugas en la zona genital.
En una mujer embarazada las lesiones externas del Papiloma pueden resultar altamente riesgosas, más que para ella, para el bebé, ya que en el momento del parto, cuando el bebé pase por el canal vaginal, puede ocurrir la contaminación con el virus. Por este motivo, algunos médicos recomiendan que las madres opten por la cesárea, pues de esa forma se protege al bebé del contagio.
Las mujeres que no consiguen embarazarse por las limitantes que le produce el virus, suelen experimentar sentimientos de pérdida, los que influyen negativamente en su relación de pareja y dificultan la posibilidad de poder establecer nuevas relaciones.
La prevención es la mejor arma ante las enfermedades de transmisión sexual que son una amenaza grave para los portadores y suponen serios riesgos para la fertilidad y el desarrollo sano de los fetos durante el embarazo.