- Ervin Leiva, señalado de estafa, es cercano a los Centeno Roque
En el Ministerio Público fue denunciado el caso de una supuesta estafa relacionada con cinco propiedades que pertenecieron a los hermanos Centeno Roque.
Estas propiedades se encuentran en el sector del barrio Las Piedrecitas, en Managua, lugar donde fueron las oficinas principales del otrora poderoso Consorcio Comercial Agropecuario S.A. (Consagro).
En este caso se señala directamente a Ervin Antonio Leiva Urbina, cercano a los Centeno Roque, quien según la denuncia recibió un millón 66 mil 500 dólares, como favor del ciudadano identificado como Carlos Eduardo Carruitero Cuevas, de nacionalidad peruana, quien a través de su representante legal, Carlos Blandón Acevedo, le ha reclamado la posesión de los bienes, pero los esfuerzos han sido en vano pues cuando se realizó esa operación, éstas se encontraban embargadas.
Sin embargo Leiva Urbina las entregó en hipoteca al señor Carruitero Cuevas para responder a sus obligaciones de pago.
LA PRENSA trató de localizar al abogado de Leiva Urbina pero ayer no devolvió llamadas.
VENDE PROPIEDADES EMBARGADAS
Esas propiedades de Las Piedrecitas se las vendió Alex Centeno a Ervin Antonio Leiva Urbina en agosto del 2001, a pesar de que éstas ya se encontraban embargadas por la empresa Nunivack Holding Inc., de origen panameño por una supuesta deuda del consorcio con la empresa panameña por 1.4 millones de dólares.
Con la “compra” de las propiedades embargadas, Leiva Urbina se las ofreció a Carruitero Cuevas, en abril del 2003 y recibió por ellas más de un millón de dólares norteamericanos, sin embargo, según la denuncia del abogado de Carruitero Cuevas lo que compraron fue una “madeja” de problemas.
Pero el enredo con estas propiedades parece no tener fin. El 21 de julio pasado se suspendió la subasta de una propiedad, supuestamente embargada a Centeno, porque a última hora resultó que el inmueble no es del ex banquero, sino de otra persona identificada como Dora Pavón Larios.
La subasta era promovida en el Juzgado Cuarto de Distrito Civil por la empresa panameña Nunivack Holding Inc., con una sucursal en Rivas, con la que Centeno Roque, en representación de Consagro, contrajo una deuda de un millón 400 mil dólares y que no pudo honrar.
UN RECLAMO CONVENIENTE
De conformidad con la escritura pública que elaboró la notaria Judith del Carmen Salazar Villalobos, la señora Dora Pavón Larios se la vendió a Consagro S.A., representada por Alex Centeno Roque, en septiembre de 1999. El inmueble fue inscrito a favor de Consagro con el número 112,601, en el tomo 1811, folio 291, en el asiento segundo de la Columna de Inscripciones de la Sección de Derechos Reales del Libro de Propiedades.
Pero seis años después de que se realizó la supuesta transacción, y justo cuando Centeno Roque iba a perder la propiedad, aparece la señora Pavón Larios reclamándola, con el argumento de que jamás se la había vendido a Consagro.
ACEPTAN “NULIDAD”
Para hacer prevalecer sus derechos, Dora Pavón Larios introdujo en el Juzgado Cuarto Distrito Civil de Managua una demanda de limpieza registral.
La demanda fue admitida y en la misma Pavón Larios también niega haber comparecido ante la notaria Judith del Carmen Salazar Villalobos y haber firmado escritura pública relacionada con la venta de alguna propiedad.
Dentro de ese juicio el juez que conoció la causa citó a la notaria Salazar Villalobos y a Alex Centeno para un trámite de mediación, pero sólo comparecieron la notaria y Gustavo Sirias Quiroz, apoderado general judicial de Consagro S.A.
Todos ellos se allanaron a la demanda y reconocieron que la escritura pública, mediante la cual Pavón Larios le vendía a Consagro S.A. no tenía ninguna validez jurídica.
Basado en los resultados de ese trámite, el Juez Suplente del Cuarto Distrito Civil de Managua, Rubén Áreas, dictó sentencia el 5 de noviembre de 2005, en la cual declaró sin validez la escritura de venta y ordenó también la cancelación de su asiento en el Registro de la Propiedad.