Confidencia

A los tres añosdije que me había caído en una zanjaque por eso cojeaba. Mi madre, casi una adolescente, no relacionó mi repentina cojeracon las recientes fiebresque había sufrido y de cuyo deliriome sacaban con oraciones al Niño de Pragatías abuelas devotasrezando en coro a la orilla de mi cama. A los once años, en […]

A los tres años
dije que me había caído en una zanja
que por eso cojeaba.

Mi madre, casi una adolescente,
no relacionó mi repentina cojera
con las recientes fiebres
que había sufrido y de cuyo delirio
me sacaban con oraciones al Niño de Praga
tías abuelas devotas
rezando en coro a la orilla de mi cama.

A los once años, en la frontera
de la definición de los sexos,
jugaba con mi primo César
echándonos a quien corría más
entre chavalos y chavalas del barrio
y yo era una gacela sobre mis dos pies
desiguales, asentando la planta del pie izquierdo
y apoyándome en la punta del derecho
como bastón auxiliar para completar el paso.

Enfrenté el desafío de la patineta,
de la bicicleta
y aun más, de los dos patines
que desarrollaron mi pierna derecha
más delgada que la izquierda.

Adolescente, el rock and roll volvió a retarme
y me incorporé a los frenéticos movimientos
de mis compañeros de fiesta,
disimulando los desequilibrios con la gracia
de la juventud
en oportunas volteretas.

Años más tarde
una compañera de estudios me confesó
que hacía denodados esfuerzos por caminar
de esa forma particular como lo hacía yo
ignorando el supremo esfuerzo de mi parte
por no cojear, por aparentar el natural balanceo
de una modelo en la pasarela.

No todos los pasos de los bailes folclóricos
puedo imitar
los tendones de mi pie derecho
carecen de la elasticidad para asentar
la planta,
y el talón se levanta inmisericorde
convirtiéndome la pierna en bastón.

Los avances de la ciencia
me aseguran corrección completa
y a estas alturas ya la pienso dos veces,
ya convivo con mi pierna-bastón,
con mi andar de albatrosa,
navegando en la vida cotidiana
como velero, cabeceando levemente su proa
llegando de cualquier manera a todo lugar.

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