“Tu verdadero problema es tu enfermedad”

Querido Padre Alberto: Acepto ser un maníaco depresivo, pero no soy adicto ni al alcohol ni a las drogas. Me siento terriblemente abatido por la falta de trabajo y el miedo a movilizarme en este país. Estoy sin documentos, pues fui víctima de una estafa por una persona que se apropió de US$3,000 y me […]

Querido Padre Alberto:

Acepto ser un maníaco depresivo, pero no soy adicto ni al alcohol ni a las drogas.

Me siento terriblemente abatido por la falta de trabajo y el miedo a movilizarme en este país.

Estoy sin documentos, pues fui víctima de una estafa por una persona que se apropió de US$3,000 y me denunció por robo a mano armada, lo cual no fue verdad.

Todo esto me costó un dineral, entre abogado y fianza, que aún no termino de pagar. Sin contar con la parte emocional que me destrozó, ya que mi hija fue testigo de cuando me llevaron esposado como un criminal.

Como ser humano he cometido errores, pero nunca traté de hacer daño a nadie, sin embargo, no encuentro ni una mano amiga que se me tienda.

Me siento solo, desesperado y creo que he intentado encontrarme con Dios, pero no encuentro respuesta a mi dolor y desasosiego. Necesito una luz, una esperanza en mi vida.

La gente me confunde mucho con la forma de orar, unos dicen que confíe y que no pida, otros que pida todo. He estado a punto de quitarme la vida.

Por favor, respóndame porque me siento tan fracasado que no quiero hacer sufrir a mi familia.

Necesito su ayuda.

Manuel, un hombre desesperado

Estimado Manuel:

Te puedes sentir desesperado, deprimido y con falta de fe, pero realmente tu problema no tiene nada que ver con todo eso. Tu verdadero problema es que estás enfermo y sufres de trastornos mentales que no han sido tratados profesionalmente. Y ése es un problema que aunque muchos prefieren ignorar y desconocer, no se desaparece así porque sí.

En el mundo entero, de acuerdo con los últimos cálculos de la Organización Panamericana de la Salud, existen más de 400 millones de personas que sufren de '”trastornos mentales, neurológicos o psicosociales”. Mi experiencia personal en el trato con el público a todo nivel, es que puede ser que sean muchos más.

El gran problema es que muchas personas no son reconocidas o identificadas como pacientes con trastornos mentales. La gran mayoría de nosotros simplemente decimos que están “locos”, y al decir esto, disminuimos la seriedad del problema y no lo enfrentamos.

Todos los problemas familiares, sociales y hasta criminales que sufres, son resultado de un problema psicológico que quizás no te has atendido a tiempo. Todo lo que describes en tu carta demuestra una falta de equilibrio mental. Además, abundan las personas que asocian sus trastornos mentales con problemas espirituales o usan la religión como parte de un “escape de la realidad”. Te puedo asegurar que la fe auténtica y madura no se escapa de nada, sino que enfrenta la realidad con sinceridad y realismo.

Te invito a que busques el tratamiento de un profesional de la salud mental que te pueda ayudar y no dejes de tomar el medicamento que te prescriba. Abundan quienes comienzan estos tratamientos muy bien, y al dejar sus medicinas, se vuelven personas insoportables y miserables. No permitas que esto te pase a ti por no conocer la raíz de tu verdadero problema.

Un abrazo,

Padre Alberto

Envíe sus cartas a:

[email protected]

Rev. Padre Alberto Cutié

Radio Paz 830 AM

PO BOX 421500

Miami, Fl 33142

www.padrealberto.com

Religión y Fe

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí