El americanismo ‘clóset’

El clóset, que en nuestro medio sustituyó al ropero, es un mueble de madera, con puertas corredizas, que se adosa a la pared de una vivienda y a veces se empotra en ésta. Generalmente, el uso que se le da es para guardar ropa, zapatos y otros objetos personales. La terminación de esta palabra en […]

El clóset, que en nuestro medio sustituyó al ropero, es un mueble de madera, con puertas corredizas, que se adosa a la pared de una vivienda y a veces se empotra en ésta. Generalmente, el uso que se le da es para guardar ropa, zapatos y otros objetos personales.

La terminación de esta palabra en consonante dental muda, ‘t’, que no es usual en las palabras de nuestra lengua, hace que los usuarios del español vacilen, tanto en su pronunciación como en la escritura. Así, no es extraño escuchar en pronunciación descuidada que el hablante diga ‘close’ o ‘clósed’; asimismo, en la escritura algunos piensan que el término es inglés y que por tanto debe escribirse closet.

En verdad, clóset viene del verbo latino ‘claudere’ que significa cerrar y que en el participio hace ‘clausus’ (a, um), cuyo significado es cerrado. Es precisamente de este participio que el término pasa al francés clos, close y al inglés closet, de donde llega como neologismo a nuestra lengua española. El uso frecuente de este término, prácticamente en toda América, ha hecho que esta palabra se haya asentado en nuestro idioma como un americanismo, que tanto el Diccionario de la Lengua Española, DRAE, como el Diccionario Panhispánico de Dudas, DPD, lo incluyan como lema.

Si el singular de esta palabra tiene una fonética vacilante, como lo hemos señalado al inicio, el plural resulta más complejo, pues en éste el uso nos ha llevado a una pronunciación muy oscura ‘clósets’, ya que por muy esmerada que la queramos hacer, será siempre difícil pronunciar las dos consonantes finales.

En nuestra lengua son comunes expresiones como: ‘echarse el clóset’, que significa ponerse elegante o vestirse con la mejor ropa que se tiene; ‘salir del clóset’ que significa hacer pública la preferencia sexual que estaba oculta.

En su novela Sombras Nada Más, pp. 112 y 118 respectivamente, Sergio Ramírez la ha dejado documentada en la lengua literaria. Él dice: “Volteó la cabeza del lado contrario al rincón de Manco-Cápac y sólo vio el clóset con las puertas abiertas”; “Ya en el dormitorio, desnudo Manitos de Seda y desnuda ella, salieron de pronto del clóset, donde se habían ocultado desde temprano…”

No olvidemos el uso adecuado de este americanismo, pues sólo en el continente hispánico tiene las acepciones señaladas. En España no dicen clóset sino armario empotrado, para nosotros es un sustantivo masculino, es palabra grave que lleva tilde por terminar en consonante que no es ni ‘n’ ni ‘s’, su plural es clósets.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí