Mortandad de peces en río de Colón

Sospechan que contaminación viene de arrozales ticos CORRESPONSAL/RIVAS Una cantidad considerable de peces muertos fue detectada a orillas del río Toro, en la fronteriza comunidad de Colón, municipio de Cárdenas. Esto ocurre unos días después de que una arrocera ubicada en territorio costarricense realizara labores de fumigación. El hallazgo ha causado preocupación entre los pobladores […]

  • Sospechan que contaminación viene de arrozales ticos

CORRESPONSAL/RIVAS

Una cantidad considerable de peces muertos fue detectada a orillas del río Toro, en la fronteriza comunidad de Colón, municipio de Cárdenas. Esto ocurre unos días después de que una arrocera ubicada en territorio costarricense realizara labores de fumigación.

El hallazgo ha causado preocupación entre los pobladores de esa zona, pues ese producto es utilizado para autoconsumo y para comercializarse.

Este jueves una comisión integrada por miembros del Ejército, de la municipalidad de Cárdenas y de la comunidad de Colón constató que sobre la orilla del río Toro hay gran cantidad de guapotes muertos, probablemente desde hace varios días.

Marvin Hurtado, concejal de la Alcaldía de Cárdenas y habitante de Colón, comentó que en la arrocera Buena Vista recientemente se fumigó, por lo que consideran que debido a esto los peces han muerto; esa propiedad está ubicada aproximadamente a unos dos kilómetros de donde se encontró la mortandad de peces.

Esta arrocera, según Hurtado, realizó unos canales de desagüe que caen directamente al río Toro, que a la vez desemboca en el Gran Lago, “cómo es que se permite que estos canales caigan a nuestro río, nos van a matar”.

“Esto es preocupante, el principal rubro de esta comunidad es la pesca y la agricultura. Hay más de 50 pescadores en Colón, por lo que creemos conveniente que se vea el problema más a fondo, que el Gobierno se preocupe”, comentó Hurtado.

Éste es un problema de nunca acabar, pues hace un par de años los pobladores de Colón denunciaron que los fertilizantes que las arroceras ticas ocupaban en sus plantíos, caían directamente sobre el río Toro y luego al Gran Lago.

Para entonces se realizaron numerosas visitas a la zona, pero nunca se conocieron los resultados.

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