- Para exportar, primero hay que ver el mercado interno, afirman expertos
Hace algunos meses la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) realizó un encuentro de cooperativas acompañado de una feria de productos agropecuarios. Quizás el encuentro pudo pasar desapercibido si no fuera porque los productores llegaron con una visión diferente, y sobre todo productos de mejor calidad.
Se acabaron los tiempos en que a los mercados llegaba cualquier tipo de producto y se vendía sin problemas. Este feria demostró que la prioridad ahora son dos cosas, la calidad y la presentación, como dice un popular dicho “no basta con ser bueno, sino también parecerlo”.
Los pequeños productores de hortalizas, granos básicos mostraron sus avances en medio de una economía de mercado y de tenaces competidores. Sin embargo este mismo modelo también ha impulsado este concepto más allá de las mismas capacidades del país, copando todos los espacios con la visión de que la producción debe orientarse hacia la exportación. Nadie o casi nadie habla de fortalecer el mercado interno.
“Un buen punto”, afirma Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), quien sostiene que el dinamismo del mercado interno va a estar determinado por la calidad exigida por los propios consumidores.
El economista independiente Alejandro Arauz, considera que la pregunta que hay que hacerse es “qué tan eficiente es el mercado interno, ya que éste responde básicamente a la estructura productiva con que cuenta, la distribución de los ingresos y a la relación con los mercados externos.
Mejorar condiciones
Contar con infraestructura adecuada es un aspecto dinamizador del mercado local, pero la distribución del ingreso es una de las grandes limitantes, agrega. Más del 40 por ciento de los nicaragüenses tienen ingresos de un dólar diario, lo cual limita su capacidad de compra y por lo tanto limita el crecimiento del mercado interno. Por otro lado los sectores con el mayor ingreso lo que hacen es presionar por el consumo de bienes suntuarios, aumentando de esta forma las importaciones.
Un punto que además, según Arauz, limita la atracción de importaciones, “la redistribución de la riqueza contribuye a hacer presión en la demanda de bienes y estimula la atracción de inversiones”.
La expansión del mercado interno puede ser una plataforma para las exportaciones ya que los consumidores nacionales también demandan productos con estándares de calidad internacional obligando a los productores nacionales. De forma que muchas empresas nacionales están tomando en serio el mercado nacional.
Gilberto Navarrete, gerente de la fábrica de alimentos La Matagalpa, sostiene que le están poniendo mucha atención al mercado interno igual que el externo.