Johnny Depp (la prensa/afp/gabriel bouys)

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LOS ÁNGELES/AFP Johnny Depp tiene 43 años y todavía porta la etiqueta del “chico rebelde” de Hollywood pese a su pública estabilidad sentimental, declaraciones de padre ejemplar y una perseverante carrera como actor, no siempre elogiado, que lo ha convertido en una atracción para la taquilla. “Por más de 20 años los estudios de cine […]

LOS ÁNGELES/AFP

Johnny Depp tiene 43 años y todavía porta la etiqueta del “chico rebelde” de Hollywood pese a su pública estabilidad sentimental, declaraciones de padre ejemplar y una perseverante carrera como actor, no siempre elogiado, que lo ha convertido en una atracción para la taquilla.

“Por más de 20 años los estudios de cine me pusieron en la frente una etiqueta que decía ‘actor fracasado’, por eso tuve que estar filmando durante ese tiempo muchas películas independientes”, señaló recientemente Depp en Los Ángeles, al promocionar el éxito de Piratas del Caribe: el Cofre de la Muerte, un récord en la taquilla en su fin de semana de estreno.

Para el actor que gusta usar sombreros, trajes tipo sastre de los años cuarenta y cincuenta, que sorprende con un bigote alargado o una barba de tres días, “lo mejor” que ha hecho hasta ahora han sido las películas dirigidas por su “amigo Tim Burton”, dijo en ese mismo encuentro con la prensa.

Su magistral papel en la saga infantil de Disney de los Piratas del Caribe, donde se transforma en el capitán Jack Sparrow, inspirándose —según confesó— en las artimañas del músico de los Rolling Stones, Keith Richards, ha sido rebautizado en su segunda entrega con más de 135 millones de dólares en sólo tres días en Norteamérica.

Este éxito refuerza la tesis de que han sido los papeles más estrambóticos los que han marcado su carrera, iniciada por azar a mediados de los ochenta luego de unas vacaciones con su primera esposa Lori A. Depp (1983-1986) en Los Ángeles, donde conoció a Nicolas Cage.

Tras ese viaje colgó la guitarra que lo había llevado por clubes nocturnos de Florida tocando notas de rock-pop a cambio del histrionismo.

Edward Scissorhands (El Joven Manos de Tijera), Ed Wood, o Charlie and the Chocolat Factory (Charly y la Fábrica de Chocolate), donde el público apostó a que el actor había tomado los ademanes de Michael Jackson, le valieron todos los elogios de la crítica que no tuvo con los papeles más difíciles.

“No hay que sobrestimar su popularidad”, dijo a la AFP Lew Harris, editor en jefe del sitio especializado en la industria cinematográfica Movies.com.

“La gente lo quiere cuando desempeña papeles raros como (el capitán) Jack Sparrow, pero podría no alcanzarte el papel si haces una lista de películas suyas que han fracasado recientemente —The Libertine, Secret Window, From Hell, Once Upon, A Time in Mexico (…)”

La lista de cintas lamentables —según Harris— que ha hecho Depp “es mucho, ¡mucho más larga que sus éxitos!, y está repleta de papeles que son para olvidar completamente”, sentenció.

Todo indica que los años noventa marcaron para siempre la percepción general que se tiene del actor “extraño” y al cual no le conceden otro título muy a pesar de sus casi diez años en pareja con la actriz y cantante francesa Vanessa Paradis (33), madre de sus dos hijos, Lily de 7 años y Jack, de cuatro, con quienes vive gran parte del año en Francia.

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