Brasil, México y otros países emergentes como China o India se reúnen hoy lunes en San Petersburgo (Rusia) con los líderes del G8 para intentar rescatar del abismo las estancadas negociaciones de la OMC para liberalizar el comercio mundial.
La cita puede ser crucial. “Es posiblemente una de las últimas oportunidades para reactivar esas negociaciones, y lograr un buen acuerdo entre Brasil, India y los países en desarrollo, de un lado, y Estados Unidos, Europa y Japón, del otro”, afirmó el Primer ministro británico Tony Blair.
Junto a mandatarios de China, India y Sudáfrica, los presidentes brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y mexicano Vicente Fox están invitados a esta cumbre del G8, que se inició el sábado por la noche en San Petersburgo.
“No es posible que los presidentes de los países más importantes del mundo se reúnan y no debatan sobre uno de los objetivos primordiales” del planeta, declaró Lula antes de llegar el sábado a esta ciudad, en una entrevista al Financial Times, refiriéndose al proceso en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La reunión del lunes congregará a jefes de Estado o de gobierno de Estados Unidos, Rusia (que no forma parte de la OMC pero preside el G8), Japón, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Canadá e Italia, por el club de los ocho; y a los dirigentes de Brasil, México, China, India y Sudáfrica, por parte de los países emergentes. También estará presente el Director general de la OMC, el francés Pascal Lamy.
Los países en desarrollo piden acceso para sus productos agrícolas a los mercados del Norte. A cambio, las naciones industrializadas quieren que el Sur abra sus mercados a los bienes industriales y a servicios. Cinco años de negociaciones han dado muy escasos resultados.
“Estamos dispuestos a hacer un esfuerzo si los demás también lo hacen”, dijo el sábado en San Petersburgo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.