- Comisión de Plaguicidas dice que las intoxicaciones por agroquímicos en el país se están reduciendo
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La utilización de plaguicidas ha sido una de las causas de intoxicaciones y muertes más importantes en el país.
Sin embargo este año la tendencia parece que se está revirtiendo en el sector agropecuario, según informó el gerente de extensión del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Gustavo Córdoba.
De acuerdo a estadísticas de la Comisión de Plaguicidas, de la cual es parte el INTA, en el 2000 se reportaron 1,600 personas intoxicadas.
No obstante en el 2005 las intoxicaciones se redujeron a menos de 1,400.
El número de fallecidos también bajó, de acuerdo a la comisión, aunque no entró en detalles al respecto.
Córdoba expuso que la explicación principal de la tendencia se orienta a las constantes campañas educativas que diversas instituciones están desarrollando a nivel nacional.
“Al mismo tiempo se han impuesto restricciones a los productos más peligrosos ”, reiteró.
Uno de éstos es la “fosfina”, pastilla utilizada para curar granos.
El uso de este químico ya está restringido para los distribuidores del producto.
El insumo, según datos de la comisión, era la causa de más de 200 muertes en el país, de un total de mil afectados.
El año pasado esa cifra se redujo a 45 casos y en lo que va del año no se registra ningún caso.
las comparaciones
En 1997 se registraron mil accidentes laborales por intoxicaciones, de las cuales el 50 por ciento se originó por la utilización de metamidofos, un insecticida que en su estado puro es altamente tóxico.
“El gobierno sin embargo debe exigir a las empresas que procesan este insumo el uso de guantes (ése es uno de los puntos que plantea en los últimos dos años la comisión)”, advirtió el funcionario.
Un guante, de acuerdo a cálculos de Córdoba, tiene un costo de diez centavos de dólar y puede ser utilizado dos o tres veces.
Pero el gasto público por cada intoxicación es mucho mayor. Anualmente en el país más de mil personas se intoxican de una u otra forma, lo cual supone un “importante” gasto.
Un cálculo rápido indica que por cada persona intoxicada, que requiere una recuperación de por lo menos un mes, le cuesta al gobierno tres dólares por día.
Lo anterior representa 90 dólares al mes. Si a eso se le suman los medicamentos la cuenta se incrementa hasta en 200 dólares por persona atendida, sin incluir la caída en los rendimientos productivos del sector que representa, es decir del agro.