La cara más famosa de entre los seguidores de la Cábala, Madonna, estaría a punto de abandonar esta corriente esotérica hebrea, descrita como una secta a la que la cantante se unió en 1997, según publicó ayer el diario británico The Independent.
Según fuentes próximas a la reina del pop, citadas de forma anónima por el rotativo, Madonna habría decidido distanciarse del movimiento debido a la carga financiera que éste le representa, pero sobre todo, por las consecuencias que acarrea a su familia. Sin embargo, una portavoz de la cantante aseguró que “por lo que yo sé, esto es completamente falso”.