- José Venancio Berríos, presidente de Pro Voto de la Nación, propuso una cartilla cívica
El presidente de la fundación ‘Pro Voto de la Nación’, José Venancio Berríos y el experto en Derecho Constitucional, Gabriel Álvarez, propusieron ayer en el programa Primera Plana, de Canal 2 y el diario LA PRENSA, implementar una alternativa que permita a los nicaragüenses que residen en el exterior ejercer su derecho al voto en las elecciones nacionales.
Berríos planteó usar un documento supletorio (libreta cívica), similar al que se empleó en las elecciones nacionales de 1996, para que los nicaragüenses que residen en el exterior puedan votar.
Agregó que no es cierto que se requiera de un año para que los nacionales en el extranjero puedan optar a una cédula de identidad y luego ejercer su derecho al voto.
“Yo mandaría al doctor Rivas a leer la Ley Electoral, porque no es un año, sino seis meses; segundo, esta normativa de los seis meses no es nada con el derecho consagrado que tienen los nicaragüenses. Esta normativa de los seis meses y de un año, como dice el magistrado Rivas, puede obviarse”, apuntó Berríos.
Agregó que las autoridades electorales han politizado el proceso de cedulación de los nicaragüenses residentes en el exterior, porque en sus cálculos numéricos son votos que no favorecen al PLC y el FSLN.
Berríos dijo que basta que uno de los asistentes del magistrado Rivas se sentara en una computadora para enviar el formulario de cedulación al Ministerio de Relaciones Exteriores, para que éste, a su vez, lo remitiera a los diferentes consulados y de esa forma iniciar los trámites de solicitud de cédula de identidad.
“Se necesitan unos cuantos recursos, se necesitan dos o tres computadoras y una hora para enviar un formulario que por más de doce años se ha estado solicitando que envíen”, explicó.
Agregó que el formulario de cedulación tiene un costo de cincuenta centavos de córdoba, y miles de nicaragüenses que residen en Estados Unidos están dispuestos a aportar una cuota razonable para optar por su cédula y luego para ejercer su derecho al voto.
Álvarez, por su parte, dijo que no hay voluntad política de las autoridades del CSE, porque responden a los intereses partidarios de las organizaciones que representan y no a la población nicaragüense.
El magistrado del CSE, Roberto Rivas, insistió que el Poder Electoral no tiene los recursos económicos para que los nicaragüenses que viven en el exterior puedan votar, porque la experiencia en El Salvador y Honduras reflejó que cada voto costó entre 900 y 1,400 dólares.
Álvarez reconoció que la economía nacional no da para implementar la votación masiva en el exterior, sin embargo, dijo que se debe procurar que los ciudadanos nicaragüenses que residen en Miami y Costa Rica puedan votar libremente.
Asimismo, apuntó que los nacionales que residen en Estados Unidos y Costa Rica aportan anualmente 700 millones de dólares.
“La democracia no es un concepto matemático ni numérico, sino algo más concreto, porque se buscan las condiciones para que todos puedan votar”, recalcó Álvarez.