- Un rápido vistazo al preciado trofeo
El trofeo que será entregado al vencedor del Mundial 2006 de futbol, cuya final enfrentará a Italia y a Francia este domingo en Berlín, es una obra del escultor italiano Silvio Gazzaniga.
El trofeo es de oro macizo de 18 quilates, mide 36 cm de altura, pesa 4,970 kg (o 6,175 kg según cifras contradictorias dadas por la FIFA).
Los nombres de los vencedores de la Copa del Mundo desde 1974 están inscritos en la base de malaquita, que tiene espacio suficiente para meter más nombres hasta el Mundial de 2038.
Gazzaniga, cuya obra fue elegida para el Mundial 1974 entre 53 proyectos presentados, la describió así: “Las líneas que salen de la base se alzan formando espirales y se despliegan para recibir al mundo”.
El trofeo regresó a las manos de su creador en 2005 para algunos retoques y trabajos de mantenimiento.
El trofeo es propiedad de la Federación Internacional de Futbol (FIFA) y volverá un día después de la final al cuartel general de la FIFA donde será guardado en una caja fuerte.
La federación del país vencedor recibirá una réplica bañada en oro.
El trofeo reemplazó a la Copa Jules Rimet, obra del escultor francés Abel Lafleur, que pasó a ser propiedad exclusiva de Brasil tras su tercera victoria en Copa del Mundo en México en 1970.
La Copa Jules Rimet tuvo una vida bastanta movida, pasando toda la duración de la Segunda Guerra Mundial escondida bajo la cama del vicepresidente de la FIFA de la época, el italiano Ottorino Barassi.
El trofeo fue robado en Londres en 1966 y reencontrado por un perro llamado Pickles.
También fue robado y desaparecido definitivamente en Río de Janeiro en 1983. La Confederación Brasileña de Futbol tuvo que hacer fabricar una copia.