- Recuento de las actas en México arrojaba anoche ligera ventaja para el candidato de la izquierda
El conteo definitivo de las elecciones presidenciales mexicanas volvió a provocar incertidumbre este miércoles, al otorgar una ventaja parcial al candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, sin que pudiera definirse una tendencia clara.
Hacia las 22:00 hora local (la misma hora en Nicaragua), el Instituto Federal Electoral (IFE) había contabilizado definitivamente el 89.53 por ciento de los votos de los comicios del domingo, y López Obrador, con 36.26 por ciento, tenía una ventaja de 1.26 por ciento respecto al conservador y oficialista Felipe Calderón, con 35.
Esos resultados darían un vuelco a la ventaja de 0.6 por ciento que Calderón mantenía hasta este miércoles según un programa de resultados preliminares del IFE, que desató una tormenta política en el país.
Por la diferencia horaria, faltaba contabilizar los estados del norte y oeste del país, mayoritariamente del partido de Calderón, Acción Nacional (PAN).
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador “está retrasando mañosamente el conteo, discutiendo e impugnado cada acta en las zonas donde la votación nos es favorable”, dijo en rueda de prensa Juan Camilo Mouriño, miembro de la campaña de Calderón.
Al arrancar la decisiva jornada, López Obrador y su equipo exigieron contabilizar todo de nuevo, voto por voto; en respuesta, Luis Carlos Ugalde, presidente consejero del IFE, consideró que hacerlo sin una justificación legal, equivaldría a anular la presidencial.
“El Tribunal (Federal Electoral, Trife) ha dicho que cuando un paquete (electoral) se abre sin causa justificada y legal, procede la anulación de la elección”, explicó Ugalde.
Al abrirse el conteo de las actas en 300 distritos electorales en todo México, los representantes de la coalición de izquierda que promueve a López Obrador empezaron a impugnarlas, comprobó la AFP.
Mientras tanto, Calderón —del Partido Acción Nacional (PAN)— convocó a la prensa para reiterar su declaración de victoria.
Todos los partidos políticos mexicanos en liza el 2 de julio tuvieron representantes en las casillas electorales, y todos pudieron obtener una copia de las actas.
Calderón aseguró que su victoria se ratificaba con esas copias: en total, aseguró, obtuvo 14,870,170 votos de los casi 42 millones de mexicanos que acudieron a votar, según conteo provisional, lo que supondría una ventaja del 0.6 por ciento.
El candidato izquierdista a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), pidió ayer una revisión “minuciosa” de la votación del domingo y afirmó que en ese proceso está en juego “la estabilidad política del país”.
“Tenemos información suficiente para demostrar que es necesario una revisión a fondo a partir de hoy (miércoles)”, dijo López Obrador, abanderado de la coalición Por el Bien de Todos.
En rueda de prensa, López Obrador llamó a revisar “casilla por casilla (mesa electoral)” los resultados de los comicios “para darle certeza y transparencia al proceso”.
Minutos después de que comenzase el recuento oficial de los votos en los 300 distritos electorales en que está subdividido México, López Obrador llamó a sus seguidores a “defender de manera pacífica y responsable el voto y la voluntad popular” mientras se realiza el escrutinio final.
Si se cuentan todos los votos de nuevo hasta el domingo, no será necesario llegar al Tribunal Federal Electoral (Trife), propuso el presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Leonel Cota Montaño.
Si la disputa llega al Trife, esta instancia podría prolongar el suspenso hasta el 6 de septiembre.
“Yo no tendría inconveniente en que se recontara, lo que pasa es que eso rompería la ley y pondría en riesgo la elección”, dijo Calderón.
La misión de Global Exchange, una organización no gubernamental estadounidense, detectó varias “irregularidades” que podrían parecer menores, pero ante los resultados preliminares “tan cerrados”, podrían “incidir” en el resultado final, advirtió en un comunicado.
“Si una vez que se lleve a cabo el cómputo distrital persisten dudas”, deben hallarse “los mecanismos legales que permitan un conteo voto por voto”, indicó la organización en un comunicado.
Las disputas entre representantes del partido de López Obrador y de Calderón comenzaron pronto en los distritos.
La amenaza de movilizaciones ciudadanas está también presente.
El Instituto Federal Electoral (IFE) de México informó ayer que dará conocer el nombre del ganador de la elección presidencial, cuando terminé el cómputo de todos los votos, “sin importar la hora”.
Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del IFE, hizo este pronunciamiento a las 21:10 hora local, cuando iban escrutadas el 86.61 por ciento de las 130,000 mesas electorales, y la ventaja era para el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador.
Por su lado, el candidato oficialista del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, que se declara ganador de las elecciones del domingo, afirmó que en aras de tener un gobierno de unidad y conciliación, cedería un puesto en su gabinete a su rival izquierdista.
“Estoy dispuesto… pero no creo que él acepte”, dijo el miércoles Calderón en una entrevista exclusiva con la AP.
No precisó cuál puesto le ofrecería.