- Los colores ácidos e intensos están en su apogeo. Detalles como copas y candelabros son una muestra
La diferencia entre una casa decorada de manera monótona y una moderna y fresca puede basarse en los colores de los muebles y accesorios. Verde lima, amarillo limón o rosado fucsia, son colores que avivan los ambientes.
Las características climáticas de Centroamérica, donde predominan a lo largo del año el sol y el calor, hacen que encaje como anillo al dedo la moda de decorar interiores y exteriores con tonos ácidos.
Un azul intenso o un naranja vibrante pueden resultar muy decorativos. Un sofá azul con una mesa de centro naranja crean contrastes modernos, dan dinamismo y refrescan el ambiente.
En la terraza de la casa, por ejemplo, una pared verde lima puede resultar llamativa y hacer la diferencia.
Es importante recordar que el toque especial está en los detalles, asegura Nidia Chévez, diseñadora de interiores.
Un juego de cojines que contraste con el sofá, un par de floreros que haga juego con las cortinas, una lámpara o un cuadro impresionista que integre una gama de colores, son opciones de esta tendencia.
Los colores expresan significado y provocan en la gente emociones capaces de comunicar ideas, asegura Chévez.
De a cuerdo a la diseñadora el uso de colores ácidos o cítricos es común en decoraciones contemporáneas y de tendencia minimalistas. Los muebles y accesorios de colores ácidos se lucen mejor en ambientes de tonos neutros.
Es clave mantener el balance de colores para no saturar los espacios. Además la diseñadora llama la atención al hecho de que los tonos y el contraste afectan las dimensiones de los colores, así como la forma de sus áreas, por ejemplo, un color claro sobre un fondo vibrante da la impresión de ser más vibrante de lo que realmente es, y un color vibrante sobre un fondo claro parece más vibrante.
Cuanto más fuerte sea la intensidad de un color, tanto más pequeña debe ser el espacio que ocupe y cuanto más débil sea la intensidad, tanto mayor puede ser su espacio.
En decoración acento se le dice a los pequeños detalles, los puntos que componen el ambiente decorado, como un florero, una lámpara o un jarrón. Los acentos quedan bien siempre, sobre todo en pequeñas proporciones, dice Chévez respecto al uso y combinación de los colores ácidos.
Por la energía y modernidad que irradian, los colores cítricos se recomiendan no sólo en la decoración de la sala, de la terraza o la cocina, también en dormitorios.
Hay que recordar que los colores irradian energía y uno debe estar claro de lo que quiere irradiar antes de pintar y decorar la casa, aconseja.