- Crece demanda internacional por la miel nicaragüense
En el país podrían haber unos 1,500 productores de miel, un dato que será corroborado por el censo apícola que está realizando el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
Whitman Carrillo, consultor, explicó que la producción nacional se enfrenta con una demanda creciente con serias limitaciones tecnológicas.
En este sentido afirma que la mayor parte de la producción está dispersa en todo el país. Hay por lo menos 25 grupos de productores, pero solamente alrededor de cuatro son los que cuentan con un centro de acopio con infraestructura adecuada.
La mayor parte de estas colmenas tienen problemas con el acopio, ya que la gran mayoría son artesanales.
La apicultura nacional debe dar un salto hacia la modernización, pero la misma enfrenta una serie de limitaciones que tienen que ver con el financiamiento para la adquisición de tanques de sedimentación, extractores, centrífugas de acero y homogenizadores, fundamentales para dar este salto hacia la modernización, afirma Carrillo.
Producción baja
El promedio productivo nacional es de unos 30 kilos de miel por colmena al año. Sin embargo la meta es llegar a los 40 kilos por año, afirma el experto en producción de miel.
Pero estas inversiones son elevadas. Por lo menos se necesitan unos 20 mil dólares para adquirir equipos y otro tanto para la capacitación de los productores.
Un problema que choca con la falta de financiamiento para los pequeños productores, agrega Whitman Carrillo.
Se estima que a nivel nacional se producen unos 450 mil kilogramos de miel, equivalentes a unos 1, 500 barriles, de los cuales se exportan 250 mil kilogramos de miel, unos 800 barriles de miel, que generan alrededor de 500 mil dólares al año, explica.
Carrillo agrega que “los precios de la miel fluctúan entre 1.60 y 1.88 dólares el kilo de miel tradicional, pero la miel orgánica se cotiza entre 2.20 y 2.40 dólares el kilo.
Los principales mercados de la miel nacional son los europeos, principalmente Italia, Alemania y Bélgica.
Una ventaja que destaca el experto es que muchos apicultores salen a trabajar a otros países productores de miel, donde adquieren conocimientos que luego aplican a sus propias unidades productivas.
DESDE HACE MILES DE AÑOS
Se estima que la actividad apícola comenzó desde hace más de 2,500 años, y se ha extendido a todos los continentes.
Diversos manuales apícolas indican que hay dos tipos de apicultura: una se denomina apicultura sedentaria, que se mantiene en el mismo lugar por lo que requiere de alimentación adicional.
En este sentido, Carrillo explica que algunos apicultores utilizan agua con miel, o atado de azúcar con un poco de agua para complementar la alimentación de las abejas. También se utiliza azúcar morena certificada como orgánica, para el caso de las unidades de producción orgánica.
La otra forma de producción se conoce como apicultura trashumante que consiste en cambiar el apiario de un lugar a otro para lograr una mayor producción de miel.
La producción de miel requiere de muchos cuidados. Esto incluye un ahumado correcto, manejo de las celdas, el envasado, conocimientos de campo, entre otros aspectos, que muchos productores no manejan.