- Triunfo sobre Brasil estimula, pero están lejos de confiarse
Franceses Se cuidan de la euforia
Apenas un mes después de ser blanco de abucheos y rechiflas, Francia ahora tiene que cuidarse de la euforia.
El triunfo sobre Brasil en los cuartos de final de la Copa del Mundo, y el duelo de mañana contra Portugal por las semifinales tiene a todo el país en espera del segundo título de Les Blues.
Incluso el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, se unió a la caravana el lunes, al aplaudir a veteranos como Zinedine Zidane, que ayudaron a Francia a ganar su primer campeonato en 1998.
Yo no hablo de veteranos, sino de jugadores que siguen mejorando como un buen vino francés, dijo Blatter. Francia ha dejado tan buena impresión que sus rivales deberían preocuparse.
No debe sorprender, por lo tanto, que el técnico Raymond Domenech tenga que mantener los pies de sus jugadores sobre la tierra.
Tuvimos, yo tuve, cinco o diez minutos de euforia total, dijo Domenech al describir la sensación después de la victoria del sábado ante Brasil.
Aunque pocos esperaban que el plantel llegara tan lejos, Domenech aseguró que toda la concentración está enfocada en el duelo del miércoles en Munich.
Hay una presión enorme. Tenemos la cima en la mira, así que existe el temor de caernos en la última valla, afirmó.
Portugal, con su sabor brasileño, le presenta un dolor de cabeza a los galos.
El equipo luso tiene de vuelta a Deco, el cerebro brasileño del equipo que se perdió el triunfo sobre Inglaterra por una suspensión. El volante de contención Costinha también regresa de una suspensión.
Y el técnico brasileño de Portugal, Luiz Felipe Scolari, tiene una racha invicta de 12 partidos en los Mundiales.
Es un equipo que no llegó hasta aquí por accidente. Vencieron a los holandeses, vencieron a los ingleses, así que no fue casualidad, comentó Domenech.
Francia tiene a seis jugadores amonestados, incluyendo a su capitán Zidane. Una segunda amarilla significaría una suspensión para la final, en caso de que lleguen a esa instancia.
Y Portugal se ha ganado una reputación de protagonizar partidos llenos de tensión.
Cuando ambos equipos se toparon en las semifinales de la Eurocopa 2000, el partido terminó en una gresca después que un penal de último minuto le dio el triunfo 2-1 a Francia.
En cinco partidos en el Mundial, los rivales de Portugal han recibido 21 tarjetas amarilla y cuatro rojas.
Yo espero que tengamos un verdadero partido de futbol, una verdadera semifinal en la que todos quieran ganar, señaló el timonel.