La Paz, (AFP)
Los bolivianos acudieron ayer a las urnas para elegir una Asamblea Constituyente que permita consolidar la nacionalización de los recursos pregonada por el presidente Evo Morales y decidir sobre un régimen de autonomías anhelado por la región de Santa Cruz.
Las urnas cerraron a las 16H00 locales (20H00 GMT) en una jornada en que 3.7 millones de bolivianos estaban llamados a elegir 255 miembros de una Asamblea Constituyente que desde el 6 de agosto redactarán una nueva Carta Magna y pronunciarse sobre una propuesta autonómica a la que el mandatario se opone, impulsada por la rica región de Santa Cruz.
Tras emitir su voto temprano en su bastión político del Chapare en medio de vítores de sus partidarios de esa zona cocalera, el mandatario subrayó que su gobierno socialista, de poco más de cinco meses, busca hacer a través de la Constituyente —en la que confía obtener una amplia mayoría— una “revolución democrática, cultural y pacífica, sin confrontación armada”.
Refundar Bolivia
Enemigo declarado del modelo económico neoliberal que ha predominado los últimos decenios en Bolivia, Morales ha señalado que la Constituyente debe servir para “refundar” el país.
“Queremos ser un país ejemplo en América Latina con participación del pueblo, eso es lo histórico de esta jornada”, dijo Morales.
Ratificó que su administración busca una transformación profunda que garantice la vigencia de una sociedad con “equilibrio e igualdad” y confió en que los 255 asambleístas elegidos “liberen a los pueblos y los recursos naturales”.
oposición también se la juega
Esa propuesta es enarbolada por la región oriental de Santa Cruz, donde sus propulsores, en su mayoría empresarios de derecha, se muestran abiertamente opuestos al gobierno izquierdista de Morales.
Durante la campaña electoral, la oposición, especialmente el partido Poder Democrático y Social (Podemos) del ex presidente derechista Jorge Quiroga, ha enrostrado al mandatario izquierdista su supuesta “sumisión” a los gobiernos de Cuba y Venezuela, firmes aliados de Morales.
La propaganda opositora ha estado centrada en advertir a los electores sobre la amenaza del “peligro comunista” sobre Bolivia que de seguir en el camino de Morales se convertiría en un “país ateo” donde “te van a quitar tu casa”.
Quiroga, respaldado por los empresarios del Comité Pro Santa Cruz, defiende su opción por el “Sí” al referendo sobre autonomías porque considera que esa es la única manera de profundizar la democracia boliviana.
Tras emitir su voto, Quiroga denunció que el gobierno ha hecho “uso y abuso” de los recursos del Estado de manera “grotesca y descarada” para hacer campaña electoral en su favor y contra sus adversarios, señalando además que la televisora estatal fue puesta a disposición del presidente venezolano Hugo Chávez.
La postura autonomista podría triunfar, aparte de Santa Cruz, en los departamentos orientales de Beni, Pando y Tarija, que forman una especie de “media luna” en el mapa geográfico boliviano, habitados mayoritariamente por blancos.
Tarija es clave porque cobija al 87 por ciento de las reservas gasíferas del país.
El “No” triunfaría en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca, concentrados en la región montañosa occidental, poblada por quechuas y aymaras en situación de pobreza, de manera que el planteamiento de autonomía aparece como una confrontación entre oriente rico y occidente pobre.