- En términos macroeconómicos el país está en una mejor situación respecto al mismo momento del 2001, a cinco meses de las elecciones presidenciales. Sin embargo, el pesimismo entre los ciudadanos persiste así como la percepción sobre el aumento de la carestía de la vida. Los analistas consideran que falta aún un debate de fondo sobre el modelo de desarrollo económico
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Ver Infografia > A pocos meses que inicie el proceso electoral nicaragüense, el panorama macroeconómico está mejor que respecto al 2001, según la percepción de dos analistas entrevistados por LA PRENSA.
Para Sergio Santamaría, director del Centro de Investigación y Asesoría Socio Económica (Cinase), se puede hablar de que hay una mayor estabilidad en el plano económico, en relación a la víspera de la elección anterior, en el 2001.
Asimismo, el economista independiente, José Luis Medal, dice que la situación económica en el período actual es mejor que la encontrada en su momento por el presidente Enrique Bolaños.
Bolaños deja mejor economía que Alemán
Ambos economistas coinciden en que el presidente Bolaños deja un mejor gobierno que el que encontró.
Según Santamaría hay en este momento una relativa estabilidad macroeconómica, porque existen recursos concertados con proyectos de inversión que ejecutará el próximo gobierno.
Existen proyectos de inversión que están en “tuberías en los organismos internacionales, se habla incluso de 1,800 millones de dólares que quedarían entre proyectos en ejecución o proyectos por desembolsar”, comenta Santamaría.
“Creo que hasta este momento las diferencias más importantes son que en este momento Nicaragua tiene un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), hay compromisos para que la evaluación que hizo el fondo vaya a garantizar que al finalizar esta administración Nicaragua tenga un programa económico”, señala Santamaría.
“El otro punto importante es que obviamente el nivel de reservas internacionales que tiene el país es superior a los 700 millones de dólares, lo que es una condición bastante diferente con lo que se había observado al finalizar la administración del presidente Alemán”, dice Santamaría.
“Justamente en el año 2001 hubo una fuga de capitales, una caída de las reservas internacionales que anduvieron por los 120 millones de dólares, es decir al momento de la elección las reservas internacionales de Nicaragua netas ajustadas eran negativas”, agregó Santamaría.
Además, se dieron varias quiebras bancarias en el período preelectoral.
Hay avances, pero falta mucho
Mientras que Medal señala que en el período de gobierno de Bolaños “se reduce el déficit fiscal, pero también la tasa de crecimiento promedio es de un tres por ciento, que es relativamente moderada”.
En cambio, “en los años 1999 y 2000, había un gran déficit fiscal (…). Cuando toma el poder el gobierno de Bolaños, la economía estaba en situación de desaceleración y con una elevada tasa de desempleo”, dijo Medal.
Ahora “se ha reducido el déficit fiscal, pero persisten algunos serios problemas. Se han reactivado las exportaciones de manera significativa, pero todavía son insuficientes”, comenta Medal.
“Los logros del gobierno de Bolaños se van a reflejar en el futuro; que son logros comunes a los otros países centroamericanos, la suscripción del DR-Cafta, ha tenido efectos. Luego están los beneficios de la iniciativa HIPC, que es la reducción de la deuda externa”, agrega Medal.
Además, para Medal es necesario controlar el gasto económico, aunque también se necesita aumentar el gasto social, para salir de la pobreza y enrumbar al país.
Inversiones ¿entre el miedo y la precaución?
Según Medal el próximo año depende en parte del actual período electoral.
Como una medida previsora, el Banco Central aumentó tres puntos el encaje legal para respaldar los depósitos de los ciudadanos previo al proceso electoral.
“Ahorita no deja de haber un natural compás de espera en ciertas inversiones. El Banco Central aumentó el encaje legal a 19.25 por ciento, porque obviamente hay cierta retirada de recursos financieros al exterior, que esperamos que no sea importante, debido al riesgo político que perciben algunos”, señaló Medal.
Por su parte, Sergio Santamaría dice que la situación de los inversionistas es diferente al 2001 y no cree que teman al proceso electoral.
“Me parece que ahora el tema electoral es menos dramático, menos paralizante en el proceso de inversiones, creo que sigue habiendo una dinámica de inversión”, dice Santamaría.
Crecimiento es pequeño
Para los dos economistas, el crecimiento económico de Nicaragua todavía es muy poco, para que se pueda decir que se va a disminuir la pobreza.
Además señalan que es necesario que el próximo gobierno se plantee una visión de futuro.
Según Santamaría hay un proceso de desaceleración de la economía, que consiste en que el crecimiento es menor que años anteriores.
Medal señala que Nicaragua no está creciendo lo suficiente para resolver el problema de la pobreza y que “aunque ha habido avances en la política de combate a la pobreza, es necesario mencionar que éste sigue siendo el problema fundamental de Nicaragua”.
“Nicaragua sigue siendo un país que vive de las remesas familiares y de la cooperación internacional”, agregó Medal.
“Ya Nicaragua lleva 16 años del período de reconstrucción y no ha salido de esa etapa, ni en el campo económico ni en el campo institucional”, dijo Medal.
“Creo que un nuevo gobierno debe buscar cómo financiar sus gastos corrientes con ingresos corrientes y no con endeudamiento (…) es un problema que hay que evitar”, agregó Medal.
En cambio, Santamaría dijo que “una nueva administración entraría en un mejor escenario que la administración que inició en enero del 2002 está en mejores condiciones”.
Aunque el problema del petróleo, la energía y la distribución de la riqueza son problemas centrales que tendrá que enfrentar el próximo gobierno que resulte electo en noviembre.