- Matagalpa se corona en Granada con hit de Chévez
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Freddy Chévez estremeció el Estadio Roque Tadeo Zavala de Granada, con un rayo que se metió de hit al jardín izquierdo y empujó a Justo Rivas en el inicio de la décima entrada, para que los Indígenas de Matagalpa vencieran 3-2 a los Tiburones, ganando así en seis juegos la Serie Final del XXXVII Campeonato Nacional de Beisbol.
Chévez, un bateador que pasó inadvertido la mayor parte del campeonato, será recordado como el último héroe de la Serie Final más apretada que se recuerde, en la cual los seis encuentros se decidieron por margen de una carrera, en duelos vibrantes de principio a fin.
El sexto juego de la gran final estaba empatado a dos anotaciones desde el quinto inning y después que el salvadoreño William Ponce sacó los dos primeros outs de la décima entrada, parecía que el equilibrio persistiría más tiempo, pero Justo Rivas, Yasmir García y Chévez ligaron imparables consecutivos para romper el abrazo, mientras Oswaldo Mairena no tenía dificultades para sellar la victoria en el cierre.
El zurdo Mairena, quien en su salida anterior dominó a ocho bateadores en fila, esta vez liquidó a 10 de 11 que enfrentó para ganar el partido y llevarse la distinción de Jugador Más Valioso de la serie, al compilar tres éxitos y un juego salvado, en una actuación descollante, igual a la que consiguió con el Bóer en 1996 frente al San Fernando.
La entrada gratuita al parque, debido a que un día atrás el partido fue suspendido por lluvia, provocó un impresionante desborde de público. Sin embargo, los granadinos no lograron tomarse en su totalidad el estadio y los ruidosos seguidores norteños se hicieron sentir.
La acalorada tarde en Granada y un cuadrangular de Jorge Luis Avellán como segundo bateador del juego ante el abridor Kenly Chang, pusieron incómodos a los locales desde el arranque. El ataque siguió con hit de Danilo Sotelo, boleto a Aníbal Vega y doble de Justo que empujó la segunda y sacó de circulación a Chang.
El panameño Gilberto Méndez apagó el fuego y en el tercer inning le entregó la pelota a Juan Pablo López, quien hizo un estupendo relevo de tres hits y ninguna carrera en 5.1 entradas, mientras la batearía de los Tiburones hacía ajustes ante el colombiano Rafael Rojano, quien no había permitido hits en cuatro entradas, pero explotó en el quinto.
Larry Galeano abrió esa tanda con un hit dentro del cuadro y Bayardo Dávila negoció boleto. Juan Blandón falló tratando de sacrificarse, pero Ernesto Garay, como bateador emergente, y Domingo Álvarez, conectaron imparables impulsadores para emparejar la pizarra a 2-2.
Jairo Pineda rescató a Rojano y sacó seis outs, antes de la aparición de Mairena, que no permitió libertades.
El zurdo López explotó en el octavo por Granada, pero el salvadoreño Ponce congeló el peligro y estuvo feroz, hasta que Chévez decidió la batalla en el décimo.