LOs suecos fueron minoría en el juego de octavos de final ante el anfitrión de la Copa Mundial, Alemania, pero igualmente disfrutaron. (FOTOS LA PRENSA/ AP)

Suecos no se aminalaron

Los alemanes abarrotaron el estadio y dejaron poco espacio para los visitantes Un RINCÓN amarillo Munich, Alemania/ EFE Un rincón amarillo de las gradas del Allianz Arena repleto de aficionados suecos resiste a las hordas germanas que pueblan, en una amplísima mayoría, el aforo del monumental estadio bávaro en el duelo de los octavos de […]

  • Los alemanes abarrotaron el estadio y dejaron poco espacio para los visitantes

Un RINCÓN amarillo

Munich, Alemania/ EFE

Un rincón amarillo de las gradas del Allianz Arena repleto de aficionados suecos resiste a las hordas germanas que pueblan, en una amplísima mayoría, el aforo del monumental estadio bávaro en el duelo de los octavos de final del Mundial entre Alemania y Suecia.

Las selecciones alemana y sueca se han encargado de abrir la serie de octavos de final de Alemania 2006 con su enfrentamiento en Múnich, en un estadio de más de 60,000 localidades que presenta un excepcional ambiente.

Frente al foco amarillo —color distintivo de la camiseta de la selección sueca— que se divisa en la grada, en el resto del estadio destaca el blanco acompañado de rojo, negro y amarillo de las banderas que ondean los seguidores teutones, que desde la mañana de hoy se mostraron muy animados en las principales calles de Munich.

Así, frente a los más de 45,000 seguidores locales, en el estadio se encuentran cerca de 10,000 suecos que tratan de dar réplica con sus cánticos a los enardecidos alemanes, que han convertido el partido en una fiesta atronadora.

Algunos aficionados suecos, reconocibles por llamativo amarillo, se insertaron entre los seguidores alemanes, en una nueva muestra de la suma cordialidad que ha presidido el día de hoy entre ambas aficiones en las horas previas al partido, e incluso en la noche de ayer, cuando ya se pudo ver a hinchas de ambos bandos por la ciudad.

Los nombres de Miroslav Klose, Philipp Lahm, Bastian Schwensteiger, Lukas Podolski y principalmente el de Michael Ballack, se podía ver a la espalda de los aficionados alemanes, mientras que los suecos Fredrik Ljungberg, Zlatan Ibrahimovic y Henrik Larssom fueron los más escogidos por los nórdicos.

El momento más especial en la antesala del partido fue el mosaico que configuró uno de los fondos de la grada con un fondo blanco, adornado con los colores de la bandera alemana, además de la presencia de tres grandes dibujos con la figuras de los tres capitanes que fueron campeones del Mundo con Alemania (Fritz Walter en 1954, Franz Beckenbauer en 1974 y Lothar Mattheus en 1990).

Otro de los momentos estremecedores antes del encuentro llegó al anunciarse desde la megafonía la alineación de la selección alemana, puesto que el locutor pronunciaba el nombre de pila de los futbolistas y las 50,000 gargantas locales respondían con el apellido del jugador.

Esta es la segunda ocasión en la que Alemania disputa un partido en el Allianz Arena en el presente Mundial, después de que los anfitriones inaugurasen el torneo en el duelo que le enfrentó a Costa Rica y en el que vencieron por 4-2. El estadio bávaro acogerá seis partidos del torneo, con una semifinal incluida.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí