- Los australianos llegaron a la Copa gracias al repechaje
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AUSTRALIA EN LOS OCTAVOS DE FINAL
Stuttgat/Ap
Australia no sólo regresó a los mundiales después de una ausencia de 32 años. También está en los octavos de final por primera vez en su historia.
Los “Socceroos” empataron ayer 2-2 con Croacia con goles de Craig Moore y Harry Kewell y se clasificaron a la segunda ronda de la Copa del Mundo por el Grupo F, que ganó Brasil con el regreso del jogo bonito y una goleada 4-1 de Japón.
Croacia y Japón quedaron eliminados.
Los australianos enfrentan el lunes en Kaiserslautern al líder del Grupo E, Italia, mientras que los brasileños chocan el martes en Dortmund con Ghana.
Australia necesitaba un empate y que Japón no derrotara a Brasil para avanzar, y logró ambos resultados. En su único Mundial, Alemania 1974, se despidió en la primera fase sin marcar un solo gol.
Darijo Srna le amargó la vida temprano a los australianos con cañonazo de tiro libre que pasó por encima de la barrera y se incrustó en el ángulo derecho, justo a centímetros del brazo estirado del portero Zeljko Kalac.
Australia no bajó los brazos y embistió con todo. Tim Cahill habilitó una y otra vez a Kewell y Mark Viduka con buenos pases, y los artilleros bombardearon con todo al arquero Stipe Pletikosa.
La zaga croata agarró y empujó como pudo a Viduka, delantero del Middlesbrough, quien no se amilanó y los encaró con todo. Una ráfaga de disparos al arco puso a Croacia contra las cuerdas, y los australianos ya olfateaban el aroma a gol.
El empate llegó a los 39 minutos por la vía del penal, luego de que Stjepan Tomas tocó un centro al área con el puño cerrado. Moore la pateó con fuerza y al medio para superar a Pletikosa, quien se lanzó a su izquierda.
Poco después, un centro de Scott Chipperfield encontró la cabeza de Viduka, que lo envió a las manos del portero.
El complemento fue más de lo mismo, pero Croacia conectó un golpe de suerte con el gol de Niko Kovac a los 56, en un disparo rasante que parecía fácil para Kalac, pero rebotó en su brazo y cruzó la raya.
A los 71, Kewell recibió un lateral y arañó el travesaño. Ocho minutos después, el ariete del Liverpool se redimió: un centro desde la derecha fue peinado hacia atrás, Kewell la bajó con el zapato izquierdo, y remató cruzado al palo opuesto para el 2-2 y el boleto a octavos.