El candidato a la presidencia por el Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, se reunió el lunes pasado en Libia con el presidente de ese país, Muamar Gadafi, quien le manifestó que cooperaría con Nicaragua si los sandinistas ganan las elecciones el 5 de noviembre próximo, informó la agencia de noticias ACAN-EFE.
“Me ha ratificado el respaldo el hermano Gadafi, para el pueblo nicaragüense (y) para el Frente Sandinista. Me siento muy honrado por esa relación que hemos logrado desarrollar con el líder libio, con el coronel Gadafi y quien les habla, somos hermanos de lucha”, dijo Ortega desde Trípoli, capital de Libia.
Edwin Castro, diputado sandinista y jefe de esa bancada en la Asamblea Nacional, dijo a LA PRENSA que Ortega anda “preparando el apoyo internacional para el nuevo gobierno (sandinista)”. El legislador negó que el candidato presidencial ande buscando apoyo financiero para su campaña.
Castro dijo luego, públicamente, que Libia podía apoyar a Nicaragua para la construcción de un canal interoceánico. “Yo creo que este canal debe ser propiedad de la humanidad, con financiamiento de Estados Unidos, Unión Europea, ¿por qué no de Libia? China, Japón, un canal que sea hecho para la paz y para la unidad de los pueblos”.
Construir el canal interoceánico está en el plan de gobierno que el FSLN dio a conocer el pasado 28 de mayo en un congreso con sus militantes.
Otros ejes de su plan como bancos de fomentos para productores supuestamente con bajas tasas de interés, Ortega los implementaría con apoyo del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
“Acordate que (Libia) es un país petrolero. Nos pueden apoyar en préstamos para el desarrollo. Estamos pensando ya como gobierno. Estamos pensando, incluso en armar el canal interoceánico en Nicaragua. Somos los únicos con esa voluntad política para hacerlo”, dijo Castro.
Libia tiene una de las mejores economías de África y se desarrolló por sus yacimientos de petróleo.
Gadafi encabezó una rebelión armada en 1969 y desde esa fecha es Presidente de Libia. Ha sido señalado de apoyar a movimientos extremistas y hasta hace unos años Estados Unidos lo consideraba terrorista. En 1980 fue uno de los gobiernos que apoyó abiertamente al régimen sandinista.
En 2004 la Organización de Naciones Unidas (ONU) puso fin a sanciones económicas contra Libia —que estaban vigentes desde hace 10 años— luego de que Gadafi decidiera indemnizar a los familiares de 170 pasajeros de una línea aérea francesa, que murieron en un atentado terrorista en 1989 y por el cual se acusaba a ciudadanos libios.
Según un comunicado del FSLN, Gadafi y Ortega conversaron sobre la coyuntura mundial, pero especialmente de América Latina, África y Asia.