- Muchos nicas se entregan a la magia del futbol de Brasil
La atracción por el futbol pocas veces se ha vivido como se sintió ayer en varios sitios de Managua, a propósito del debut de la selección de Brasil en la Copa del Mundo Alemania 2006.
El rival parecía no importar, Croacia, Japón o Australia, correspondientes al Grupo F, podían jugar contra los brasileños y la reacción seguro sería la misma.
La pasión por seguir a Brasil, el equipo con más campeonatos del Mundo de la FIFA y con una constelación de estrellas, se manifestó de muchas maneras.
Camisetas de la selección de Brasil, caras pintadas con los colores típicos de la “verdeamarela”, gritos de júbilo ante los toques de Kaká, Ronaldinho, Robinho o los cierres de Cafú en la zaga, se hicieron sentir en más de un centenar de estudiantes de American College que se tomaron el auditorio del centro.
El coro: ¡Brasil, Brasil, Brasil!, también se escuchaba de muchos jóvenes que esperaban cada vez más impacientes el primer gol de su club favorito.
Tuvieron que esperar hasta el minuto 43 pero no fue en vano pues Kaká regaló un gol, que provocó un estallido de júbilo capaz de contagiar de alegría al más frío aficionado.
Por otra parte, en la esquina brasileña, frente a Enitel Altamira, el ambiente era más reposado pero tampoco escapó para que algunos aficionados se manifestaran con cintillos con la bandera brasileña, las camisetas de la selección sudamericana o simplemente con el grito: ¡Brasil!
Pero tampoco faltó la presencia del aficionado brasileño, que se confundía entre los nicas que celebraban los pocos momentos de magia que mostró su equipo.
“Me gustó el equipo aunque fue un poco difícil sacar el resultado. Sé que muchos esperaban más de Brasil pero se logró el propósito que era ganar”, dijo Natalia Evangelista, una linda brasileña que no dejó de disfrutar el partido en medio de un grupo de compatriotas.
Para la también brasileña Geovanna Carranza, el resultado fue satisfactorio pero también acoplado a las exigencias del futbol moderno.
“Ahora los equipos en el mundo están bien parejos por eso no me extraña que Croacia haya jugado bien. Pero ganamos”, comentó Carranza.