Las lápidas de las tumbas fueron quebradas aparentemente con alguna barra de acero que los delincuentes usaron para sacar los féretros y restos humanos. (La Prensa/A. Lorío)

Ocotaleanos indignados por profanaciones

Policía investiga la violación de nueve tumbas en el cementerio municipal de esta ciudad [doap_box title=»Policía investiga» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El comisionado Héctor Zelaya, jefe de la Policía en Nueva Segovia, sostuvo que la investigación de este caso es un tanto difícil, por cuanto las planchas de cemento no tienen nombre del difunto, ni la Alcaldía […]

  • Policía investiga la violación de nueve tumbas en el cementerio municipal de esta ciudad
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El comisionado Héctor Zelaya, jefe de la Policía en Nueva Segovia, sostuvo que la investigación de este caso es un tanto difícil, por cuanto las planchas de cemento no tienen nombre del difunto, ni la Alcaldía guarda registros de los sepultados en el cementerio municipal.

Enfatizó que lo común en los casos de profanación de tumbas es la búsqueda de joyas o prendas de valor, pero más cree que los profanadores son personas que tienen “alteradas sus facultades mentales o dementes”.

El jefe policial hizo un llamado a la población de Ocotal a indagar la situación de sus deudos en el cementerio, con el fin de identificar de quién es cada tumba profanada.

Justo Pastor Benavides, vigilante del cementerio, manifestó que el sábado entregó su turno sin ninguna anormalidad, pero al amanecer del domingo que nuevamente regresaba a su puesto, en la revisión de rutina se encontró con las tumbas profanadas y dio aviso de inmediato a la Alcaldía de Ocotal y Policía Nacional.

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Delincuentes desparramaron los restos humanos de los que descansaban en las criptas profanadas

Corresponsal / Nueva Segovia

Un hecho vandálico conmovió a los pobladores de Ocotal después de que ocho tumbas y una lápida fueron profanadas y destruidas entre la madrugada del domingo y la tarde del lunes, por sujetos aún desconocidos que irrumpieron en los dos cementerios de la ciudad, dio a conocer ayer la Policía.

Los antisociales destruyeron las criptas, luego los ataúd y, al no bastarles esto, sacaron los restos de las cuatro personas, tres de ellos mujeres en edad avanzada y una niña de aproximadamente un año de edad, en la primera profanación.

Juan Ramón Paz es uno de los ciudadanos ocotaleños que se siente ofendido porque ésta es la segunda vez que profanan la tumba de su mamá, la señora María de los Ángeles Gómez Paz, quien falleció hace dos años a la edad de 84 años y fue sepultada en el cementerio nuevo de Ocotal. Esta es la única tumba hasta ahora identificada con nombre y apellido por sus familiares.

Paz cree que la profanación se hizo con intenciones de buscar prendas. “Tal vez creen que los difuntos las llevan”, dijo, aunque no descarta que se trate de algún rito o de “un acto de puro vandalismo”. La tumba de doña María Ángeles es la más destruida. Sus restos estaban regados en pedazos, con la ropa y piezas del ataúd.

Caso parecido se observó en la tumba de una niña, donde el cráneo en pedazos aún cubierto de cabello, los huesitos, la ropita con la que fue sepultada (vestido, suéter y ropa interior) y el pequeño ataúd destruido, fueron dejados a orillas de su sepultura.

Adolescente capturado

Una de las características de esta aberración es que ninguna de las tumbas profanadas tiene monumento, ni lápidas y están sin nombres o ilegibles sobre una plancha de concreto combinada con metal, vulnerable o frágil a quebrarse con cualquier barra metálica. Todas tienen varios años de uso.

A las 5:30 de la tarde del lunes, los vigilantes del cementerio encontraron otras cuatro tumbas abiertas en el cementerio nuevo y encontraron in fraganti a un joven de 14 años de iniciales E.R.S., que con una barra insistía en quebrar la plancha de una de las tumbas.

El adolescente fue capturado por las autoridades policiales, quienes creen cree que el menor era acompañado por un adulto.

Entre estas tumbas se encuentra la de otro niño, aparentemente sepultado hace unos seis días, cuyo cadáver y ataúd fueron lanzados a orillas de un cauce. Elías Daniel Colindres y Cándida Rosa Cruz son los nombres de dos deudos identificados en las tumbas profanadas la tarde del lunes.

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