- El arte de enrollar la hoja de tabaco llevó a la nicaragüense Gloria Gómez a fundar su propia fábrica en EE.UU
CORRESPONSAL/San francisco
Gloria Gómez es una esteliana con 33 años de vivir en Estados Unidos, donde con mucho tesón, especial conocimiento y gran habilidad se destaca en el difícil y exclusivo campo industrial de la elaboración de cigarros habanos o puros.
Los puros de Gómez gozan en la actualidad de mucho éxito por el prestigio que le da la calidad de su producto.
Su fábrica se encuentra al sur de California, próxima a Hollywood, desde donde vienen algunos de sus clientes de la línea más selecta a los que también satisface individualmente con especiales combinaciones de tabacos, en sabores y aromas únicos.
De eso poco quiere hablar Gómez porque se trata como ella dice “de la privacidad de sus clientes”.
Aunque conserva fotos con estrellas y políticos de este país, tampoco permite reproducciones fotográficas. Sólo quiso mencionar a uno de sus recordados y célebres clientes: Gregory Peck, un verdadero astro del cine estadounidense que brilló en las décadas del cuarenta y cincuenta, fallecido en el 2003.
ARTE HEREDADO
“Desde niña he estado en el ambiente donde se elaboran puros. Yo en efecto nací en Estelí y recuerdo a mis abuelas en ese quehacer y conforme crecía me iban enseñando el arte de cómo enrollar las hojas del tabaco. Aunque la calidad de la hoja es primordial, pero conforme se hace el puro se logra extraer al máximo el sabor, aroma y facilidad de libarlo (fumarlo)”, comenta.
EN BUSCA DEL SUEÑO AMERICANO
Para inicio de los años setenta, la fortuna parecía estar peleada con Gloria Gómez y su marido don Bayardo Gómez, por lo que deciden tomar a sus niños y viajar a Estados Unidos, con la esperanza de mejorar su situación económica.
Es así que llegan a vivir a La Habra, una diminuta pero pintoresca ciudadela escondida en el rincón noreste del condado de Orange, casi colindante con Los Ángeles, con un poco más de 60 mil habitantes.
Como la mayoría de inmigrantes, los Gómez, con poco inglés, el choque cultural e iniciando de cero, comienzan las “duras” se emplean en lo disponible y doña Gloria amparada por el “destino” encuentra un pequeño negocio donde fabrican habanos.
Con la experiencia vivida en Nicaragua, en este nuevo empleo Gloria logra perfeccionar el proceso del tabaco elaborado manualmente.
EL INICIO
“A los pocos años de trabajo duro, ya teníamos una ‘buchaquita’ recogida y comenzamos a planear nuestro propio negocio”, dice.
Agrega que “creíamos que estábamos por buen camino, sobre todo al darnos cuenta que nuestra ciudad, La Habra, es nada menos que ciudad hermana de Estelí”.
Gloria Gómez inició su negocio en 1997 con un poco de miedo, usando hojas de tabaco traídas de Nicaragua, República Dominicana y Brasil entre otras naciones.
NACE EL BESO
En un consenso familiar, decidieron poner nombre a su naciente empresa, designándola: El Beso.
Aunque sus cigarros o puros, tienen diferentes nombres como Churchill, Robusto, Corona, Doble Corona, Brevas Maduro, Torpedo y otros, todos varían de tamaños, formas, origen de tabacos y precios.
El Beso es de hecho un negocio familiar pinolero, donde participan directamente los Gómez, aunque tienen una empleada cubana.
Si quiere conocer más sobre esta empresa nica puede entrar a la dirección en Internet, https://elbesocigars.com/.
Ahí se interroga al cibernauta si es mayor o menor de edad y si hace el “clic” en menor de edad, el sistema lo manda a la Web de Disneylandia, si no podrá ver el sitio.