- El Heat de Miami sangra después de dos derrotas
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Los Mavericks de Dallas, impactando durante un incandescente segundo cuarto, en el que consiguieron el impulso de un ciclón, se impusieron al Heat de Miami 99-85, y lo dejaron sangrando con dos reveses consecutivos en la final de la NBA.
¿Qué se puede pretender cuando entras al último cuarto con 24 puntos de desventaja 82-58? Quizás, salir sigilosamente por la puerta de atrás. Pero Miami mostró corazón ganando el último cuarto 27-17, aprovechando que Dallas, estuvo caminando, no corriendo en esos 12 minutos, para conservar energías sin perder el control del juego.
Aunque Dirk Nowitzki marcó 26 puntos y aseguró 14 rebotes, el verdugo fue ahora Jerry Stackhouse, quien sólo necesitó 1.18 minutos pendientes de esa segunda etapa, para provocar estragos, mover montañas y colocar al Heat de rodillas.
Con tres tiros de tres puntos y un libre, Stackhouse logró 10 puntos en un abrir y cerrar de ojos, dejando a la multitud con las bocas abiertas y rascando sus cabezas.
Eso fue lo decisivo, agregado al adormecimiento del Heat a lo largo de casi cuatro minutos, justo cuando había tomado ventaja 28-25 con un triple de James Posey.
Ese segundo cuarto fue catastrófico para Miami. Shaquille, Wade, Walker, Williams, Posey, se metieron al congelador faltando 8.21 minutos, y salieron cuando quedaban 4.39, para progresar de 28 a 30 puntos, mientras Dallas saltaba de 25 a 37, y continuaba con el operativo destructivo de Jerry Stackhause, acribillando certera e implacablemente el cesto, haciendo sangrar profusamente al aturdido Heat.
Abrumado por esa ofensiva de 32 puntos desplegada por los Mavericks en los segundos 12 minutos, Pat Riley, el técnico del Heat, se metió debajo del banquillo en busca de una máscara.
Se sentía destrozado por fuera y por dentro viendo como sus hombres claves, Shaquille y Wade, eran reducidos drásticamente a 4 y 7 puntos en mitad de la batalla, menos de lo que lograron en ese trayecto individualmente, Dirk Nowitzki y Stackhouse, con 12 puntos cada uno.
En el primer cuarto, Dallas se impuso 18-17, pero luego estuvo demoledor con cifras de 32-17 y 32-24, hasta redondear la victoria 99-85.