Las víctimas de trata de personas comúnmente son sacadas de las fronteras nacionales a otros países de la región a través del engaño. (la prensa/Archivo)

Comercio con niñas en aumento

La trata de personas se ha convertido en el país en una fuente de ingresos para los victimarios de menores. Casa Alianza califica de trágico el fenómeno en Nicaragua, pues se ha convertido en un exportador de menores hacia otros países de la región centroamericana [doap_box title=»Reconocimiento a esfuerzos de Nicaragua» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Departamento […]

  • La trata de personas se ha convertido en el país en una fuente de ingresos para los victimarios de menores. Casa Alianza califica de trágico el fenómeno en Nicaragua, pues se ha convertido en un exportador de menores hacia otros países de la región centroamericana
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El Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe del 2006 sobre la trata de personas refiere que el Gobierno de Nicaragua no cumple plenamente con los estándares mínimos para la eliminación del tráfico de personas, sin embargo, reconoce que hace significativos esfuerzos para hacerlo.

Indica que las autoridades han expresado apoyo a los esfuerzos en contra de este delito y han intensificado los esfuerzos legales para procesar a los traficantes, así como los esfuerzos por trabajar con gobiernos extranjeros y ONG para asistir a las víctimas.

El Departamento de Estado considera en su informe que el Gobierno podría incrementar las investigaciones, promover los servicios a las víctimas y trabajar con la Asamblea Nacional para pasar las reformas que darían al Código Penal estándares internacionales contra el tráfico.

El progreso del Gobierno de Nicaragua de procesar judicialmente a los traficantes fue desigual en el 2005. Cuatro de cinco sospechosos procesados en uno de los casos fueron condenados y recibieron entre 4 y 8 años de prisión. En un segundo caso, los acusados fueron absueltos, pero el veredicto fue eliminado por las irregularidades del jurado. Un nuevo intento de procesarlos no procedió, debido a que los acusados quedaron en libertad y escaparon.

El Gobierno inició siete investigaciones y cerró algunos negocios donde había menores de edad explotados sexualmente, pero muchas de las víctimas estuvieron poco dispuestas a cooperar en la investigación.

El tráfico no es penalizado y las leyes contra la explotación sexual comercial de menores no protegen a los adolescentes menores de 18 años.

Los esfuerzos de protección promovidos por el Gobierno mejoraron durante el período reportado, pero siguen siendo inadecuados, señala el informe. El Ministerio de la Familia abrió un nuevo refugio para menores víctimas de abuso y explotación sexual comercial y activó una línea directa nacional para denunciar abusos y explotación sexual a víctimas de todas las edades. 24 comisarías de Policía a través del país asisten a mujeres víctimas de delitos, incluyendo tráfico, pero en general, el Gobierno negoció un acuerdo con las ONG regionales para que asistan a las víctimas nicaragüenses en los países vecinos.

La directora del Programa de la Coalición Contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación, María Gabriela Zúñiga dijo que el año pasado Nicaragua se encontraba en una lista de alerta que era una subcategoría de la lista dos, la cual pasó en esta ocasión.

Las categorías funcionan según el esfuerzo que cada gobierno realiza cada año en los temas de prevención y persecución del delito, indicó Zúñiga.

En los casos de trata interna es necesaria la divulgación, para que la ciudadanía se entere sobre lo que realmente está pasando, dijo Zúñiga, quien llamó a la ciudadanía a vencer el temor y denunciar los casos de trata.

Manifestó Zúñiga que la semana pasada conoció de un caso de trata con fines de explotación laboral. La persona procedía de Wiwilí, fue traída a Managua. “Siempre sigue ese patrón, que es de las zonas rurales que se aprovechan de la falta de educación y acceso de la información que tengan estas personas aún no siendo menores de edad… eso te hace más vulnerable”.

Zúñiga considera que para la trata de personas a nivel interno existen varias modalidades, en algunos casos las disfrazan de agencias de trabajo.

Manifestó que muchas veces la trata es vista por la ciudadanía como algo normal.

Una de las principales limitantes que enfrentan a la hora de llevar un caso a los tribunales es que el delito de trata de personas es difícil probarlo por lo que se comete usualmente en el exterior. Y comúnmente la víctima, que en la mayoría de los casos es menor de edad, no siempre declara por temor a los victimarios.

Puntos rojos en el país

En este delito participan la persona que contactó a la víctima, la que realizó el traslado, el que se presta para que la niña pase la noche y después cruce la frontera, quien la cruzó por la frontera y en muchos casos los mismos padres por consentirlo. Todos deberían ser procesados por el delito de trata de personas.

Chinandega es señalado como el departamento con mayor problema de trata de personas, sobre todo en la zona costera de Corinto.

María Gabriela Zúñiga, Directora del Programa de la Coalición contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación considera que en Chinandega requieren impulsar campañas de educación y concienciación para tener cambios de comportamiento entre sus habitantes que aceptan esa problemática y “la ven como algo muy normal”.

Ese programa identifica además a otros departamentos como Estelí, Matagalpa y Rivas, la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). En el departamento de Managua se ubican los municipios de Ciudad Sandino y Tipitapa, los Distritos Dos, Tres, y Cuatro, incluidos por poseer mayor cantidad poblacional.

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Según Zúñiga para contrarrestar el delito requieren de mucho trabajo de prevención y de educación, por lo que tienen en proyecto impulsar una campaña que va destinada al sector vulnerable que son los chavalos entre los 12 y 18 años.

Los casos de Jackeline, la niña de 11 años, desaparecida desde hace 18 meses, o de Norling, de 23 años, forzada a subir a un vehículo y conducida a Guatemala, son apenas un ejemplo. La diferencia de edades no importa, los tratantes de personas tenían como fin obligar a ambas a prostituirse en lupanares de países centroamericanos.

Guatemala y El Salvador son considerados los principales países de destino, adonde las redes dedicadas a la trata de personas trasladan a las nicaragüenses. Reportes recientes sugieren que hombres jóvenes de las áreas fronterizas en el sur de Nicaragua son también traficados a Costa Rica para ser explotados laboralmente, según el Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe del 2006 sobre trata de personas.

A diferencia de Norling, que según la directora del Programa de la Coalición contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación, María Gabriela Zúñiga, lograron su ubicación y “una de las repatriaciones más exitosas en cuanto el tiempo”, la niña Jackeline no ha aparecido.

No obstante, familiares de Norling aseguran que no ha regresado. “Ese día, ella salió de la casa a las 6:00 p.m. y no dijo a dónde iba, dos días después nos llamó diciendo que estaba en Guatemala y se encontraba bien, pero por vecinos nos dimos cuenta que se la llevaron para prostituirse posiblemente en la zona seis de Ciudad Guatemala”, afirmó la madre de la joven.

En el caso de Jackeline, su madre María Inés Silva Velásquez fue quien hizo público el caso, en meses pasados, primero en Costa Rica y después en Guatemala. Tras una intensa búsqueda por prostíbulos de la región a donde su hija habría sido vendida para explotarla sexualmente.

La última vez que la vieron fue en Paso Caballos, Corinto, el 5 de diciembre de 2004, mientras jugaba cerca de la playa bajo la vigilancia de sus padrinos y en compañía de una amiguita. A los padres les hicieron creer que se había ahogado, pero el cuerpo nunca apareció.

La familia conoció que la pequeña fue conducida primero a Honduras por una mujer que la Policía Nacional de Nicaragua identifica como Esmeralda Mendoza, quien la cruzó por la frontera con documentos falsos. Mendoza es una reconocida proxeneta en la región.

Hay casos donde las redes temen verse descubiertas y llegan a matar a las víctimas. Y aunque las autoridades no se atreven a mencionarlo directamente existe el temor de que en el caso de esta niña nicaragüense haya sido desaparecida.

El capitán Rolando Canales, del Programa de Delitos Especiales de la Policía, dijo que “no es el primer caso que se ha reportado de personas muertas en distintos países que no se sabe ni quiénes son. Podemos pensar de que sí, tenemos algunas ciudadanas nicaragüenses que han quedado en ese sentido, pero no lo podemos probar”, sostuvo Canales.

Grethel López, directora de Casa Alianza en Nicaragua, aunque deja entrever sus temores sobre este caso, señala que mantiene la esperanza en que la niña esté con vida y tiene un presentimiento que esté en El Salvador.

Aunque reconoció que muchas veces los tratantes para evitar que caigan sospechas sobre ellos devuelven a las víctimas, para que éstas convenzan a sus familiares diciéndoles que están dedicadas a realizar trabajos domésticos. “Otros simplemente la desaparecen”, indicó López.

La Directora de Casa Alianza añadió que cuando el caso sale publicado en un medio de comunicación, como sucedió con la menor, existen menos probabilidades de recuperarla.

“Yo no digo que los casos no se denuncien, pero digo que tenemos que respetar la identidad de la niña, porque el tratante la ve, el tratante la mata”, sostuvo la directora de Casa Alianza.

PEOR FORMA DE ESCLAVITUD

En base a los casos de víctimas que esa organización ha atendido, López considera que ese delito “es lo peor de la esclavitud, porque si esa niña no se acuesta con un hombre, esa niña pasa un mes encerrada en un cuarto… pasa dos días sin comer y además le pegan, son los peores vejámenes que puede cometer un ser humano contra otro”.

En el informe del 2006 del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la trata de personas en el mundo, Nicaragua aparece como fuente de mujeres y menores a otros países sobre todo de la región.

“Nosotros exportamos nuestros niños desgraciadamente hacia países como Guatemala y El Salvador”, indicó Grethel López, quien considera que el fenómeno con ribetes trágicos es aún mayor, porque la mayoría de las veces los niños son sacados por los mismos puestos fronterizos con documentos falsos.

Desde el momento en que las niñas son conducidas al burdel les cambian su identidad, para evitar que sus familiares les puedan seguir el rastro.

Entre julio del 2005 y mayo del 2006 Casa Alianza ha atendido a 14 niñas víctimas de la explotación sexual.

Red Centroamericana

En Nicaragua ya hay presencia de redes internacionales que utilizan incluso las mismas rutas para el traslado de inmigrantes indocumentados para sacar a sus víctimas. El capitán Rolando Canales estima que la red es centroamericana y está integrada por nicaragüenses, guatemaltecos y salvadoreños, quienes facilitan desde el transporte, alimentación y hospedaje de la víctima.

Lo peor es que según las investigaciones realizadas por la Policía la víctima es seleccionada al igual que toda mercancía. “Si es señorita va a un lugar de más prestigio, en base a eso pagarán”, indicó el capitán Canales.

Canales explicó que el trabajo está dividido entre las personas que tramitan pasaportes y los permisos, en caso de menores. Además cuentan con los recursos suficientes, mientras la Policía está limitada para perseguir este delito.

Es por eso, señala Canales, que a diario ingresan a la página de desaparecidos los casos denunciados porque están conscientes de que más de uno de esos casos puede tratarse de un caso de trata de personas.

EXCURSIONES, UNA FUENTE

Las excursiones que cada día se incrementan como negocios familiares son una de las formas utilizadas para sacar a los nacionales por parte de estas redes. Pero a lo interno también están los centros nocturnos y de masajes, que en muchos casos no son más que fachadas para enmascarar el ilícito.

RECEPTORES

Canales manifestó que existe el temor de que también Nicaragua esté sirviendo como lugar de destino para que mujeres de países sudamericanos sean traídas a centros nocturnos nacionales.

Ya hubo un caso en que detectaron la presencia de una ciudadana colombiana, cuando salió de su país engañada con que en Panamá obtendría un empleo.

También han surgido las primeras informaciones de casos de nicaragüenses víctimas de trata para explotación laboral, sobre todo en Costa Rica.

María Gabriela Zúñiga indicó que el engaño es el principal recurso que utilizan estas redes y dijo que la desintegración familiar es una de las principales causas de este delito. La posición geográfica del país también lo hace vulnerable según los especialistas.

Agregó que conocen de más de cien víctimas que están identificadas, quienes permanecen en lupanares en Guatemala. Todas son mayores de 18 años. Unas 35 regresaron el año pasado a sus hogares.

El operativo más reciente realizado por la Policía, hace un par de semanas, fue el Plan Cleopatra que les permitió inspeccionar más de 30 locales donde menores de edad bailan desnudas.

(Con colaboración de Miguel Flores).

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