¿Cómo pueden ayudar los intermediarios cuando existe la amenaza de un litigio?
Al enfrentar una demanda, una corporación suele en ocasiones contratar una firma de abogados para que la represente en un tribunal y una segunda firma de abogados para explorar posibilidades de acuerdo. El sentido común indica que la segunda firma de abogados sería más capaz que la primera de evaluar de manera desapasionada la fuerza y la debilidad de cada parte y comunicar sus puntos de vista al cliente, quien puede determinar cuál es la posición más favorable para un acuerdo.
Sin embargo, muchos expertos en negociaciones señalan que alcanzar un acuerdo tiene menos que ver con determinar qué sector tiene “razón” (o más posibilidades de prevalecer en una corte) y más con explorar las necesidades subyacentes de cada parte a la hora de buscar un acuerdo mutuamente satisfactorio. Ese enfoque para resolver disputas no es uno de los puntos fuertes de las firmas de abogados, sino de intermediarios con experiencia.
Por lo tanto, una organización que enfrenta una demanda de importancia no debe limitarse a obtener asesoramiento legal. También debe emplear un intermediario con experiencia para que la ayude a:
1 Revelar sus intereses en la demanda.
2 Dar prioridad a esos intereses.
3Pensar acerca de los intereses y prioridades de las otras partes.
4Desarrollar una posición de acuerdo que de cuenta de todos esos tópicos.