Ligia Madrigal riega en uno de los cráteres del volcán Mombacho las cenizas de la madre española Mercedes Mauleón Isla, religiosa, historiadora y especialista en demografía. (LA PRENSA/A. CERDA)

Madre Mauleón descansa en el Mombacho

Despedida de una colega y amiga española CORRESPONSAL / GRANADA La última voluntad de la madre religiosa e historiadora española Mercedes Mauleón Isla, de la Orden de las Mercedarias Misioneras de Bérriz, se cumplió ayer: sus cenizas fueron regadas en uno de los tres cráteres de la Reserva Natural Volcán Mombacho, de Granada, como ella […]

  • Despedida de una colega y amiga española

CORRESPONSAL / GRANADA

La última voluntad de la madre religiosa e historiadora española Mercedes Mauleón Isla, de la Orden de las Mercedarias Misioneras de Bérriz, se cumplió ayer: sus cenizas fueron regadas en uno de los tres cráteres de la Reserva Natural Volcán Mombacho, de Granada, como ella pidió en su testamento.

Madre Mauleón fue una destacada especialista en demografía histórica que llegó en 1968 a Nicaragua, donde fundó el Archivo Histórico Arquidiocesano, ubicado en el Seminario La Purísima, de Managua, y que impartió clases de historia en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y la Universidad Centroamericana (UCA).

Mauleón falleció el 19 de junio del año pasado, en Bilbao, España, su tierra natal.

La mitad de sus cenizas quedó en el país europeo y la otra fue traída a Nicaragua por su sobrina, también llamada Mercedes Mauleón, quien ayer espolvoreó estos restos junto a Ligia Madrigal y otros miembros de la Academia de Geografía e Historia (Aghn), a la cual también perteneció la religiosa.

Antes de que Madrigal y Mauleón esparcieran las cenizas de la religiosa que falleció a los 84 años, Soza recordó que ésta fue “una mujer que se entregó entera a Nicaragua, a través de su arduo trabajo e investigación”.

“Mi tía estará feliz de que su sueño se haya cumplido, sus cenizas quedan aquí para que una parte de ella junto a su espíritu permanezca en Nicaragua, este país que le encantó”, expresó entre lágrimas Mauleón.

Madrigal añadió que, para ella, Mauleón Isla fue una madre. “Ella significó para mí muchísimo, fue quien me inyectó espiritual y científicamente. Yo soy historiadora porque ella me inició con su amor a la historia”, compartió.

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