(LA PRENSA/AFP)

Michael Ballack

[doap_box title=»Historial» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Apellido: Ballack Nombre: Michael País: Alemania Nacimiento: 26/9/76 en Chemnitz (RDA) Altura: 189 cm. Peso: 84 kgs. Puesto: Centrocampista Último club: Chelsea (Ing/desde 2006) Selecciones: 65 Goles: 31 Primer gol con la selección: 28/03/2001, Grecia-Alemania (2-4) Copa del Mundo: 1 (2002), 6 partidos, 3 goles Eurocopas: 2 participaciones (2000, 2004), 5 […]

[doap_box title=»Historial» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Apellido: Ballack

Nombre: Michael

País: Alemania

Nacimiento: 26/9/76 en Chemnitz (RDA)

Altura: 189 cm.

Peso: 84 kgs.

Puesto: Centrocampista

Último club: Chelsea (Ing/desde 2006)

Selecciones: 65

Goles: 31

Primer gol con la selección: 28/03/2001, Grecia-Alemania (2-4)

Copa del Mundo: 1 (2002), 6 partidos, 3 goles

Eurocopas: 2 participaciones (2000, 2004), 5 partidos, 1 gol

Liga de Campeones: 1 finalista (2002)

Campeonato de Alemania: 4 títulos (1998, 2003, 2005, 2006)

Copa de Alemania: 3 títulos (2003, 2005, 2006)

Copa de la Liga de Alemania: 1 título (2004)

Honores mejor jugador de Alemania: (2001, 2005)

Mejor centrocampista de la UEFA (2002) Ballack ante la oportunidad de su vida

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Michael Ballack fue uno de los grandes artesanos de la excelente presentación del equipo de Alemania, inesperado finalista del Mundial-2002. Únicamente la suspensión por acumulación de tarjetas amarillas lo privó de la final contra Brasil. Su presencia ante la “Seleçao” hubiera podido cambiar la historia final, dado su peso en el juego de la Mannschaft.

Ironía del destino, pocos minutos después de cometer la falta que le cerraba las puertas de la final, marcó el gol de la victoria en la semifinal contra Corea del Sur.

Si demoró en concretar con la selección alemana todas las esperanzas depositadas en él, Michael Ballack brilló con luz propia en los partidos de la repesca para el Mundial asiático.

En esos dos encuentros, este coloso de 1.89 m, mediocampista del Bayer Leverkusen, logró reavivar el interés que demostraban por él clubes tan prestigiosos como Arsenal, Bayern Munich, Real Madrid o el FC Barcelona.

Porque al principio, Ballack, nacido en Chemnitz (ex-RDA), era un tanto relajado en su juego, especialmente con la “Mannschaft”. Franz Beckenbauer, actual presidente del Comité de Organización de la Copa del Mundo 2006 en Alemania, no tuvo pelos en la lengua para decirlo públicamente.

Buena planta

Este formidable futbolista de cabellos negros, protagonista de numerosas campañas publicitarias en Alemania, aprovechó el doble enfrentamiento con Ucrania para acallar las críticas marcando tres goles en dos partidos, uno de ellos capital, el del empate (1-1) en Kiev.

En la revancha, con un formidable cabezazo a los 4 minutos, desató el delirio en el público de Dortmund, abriendo el camino del triunfo a sus compañeros (4-1). Él mismo cerró el marcador alemán 37 minutos más tarde para confirmar la presencia de la Mannschaft en Asia.

Por otra parte, Ballack apareció finalmente en toda su dimensión de gran organizador del juego ofensivo alemán gracias a su combatividad y potencia de disparos, y se fue afirmando como la pieza maestra del esquema táctico del seleccionador Rudi Voller, su ex director deportivo en el Bayer Leverkusen.

La consagración en el orden local para este jugador oriundo de la ex RDA, que vistió los colores del Karl Marx Stadt, posteriormente llamado Chemnitz FC, llegó en 1998, cuando pasó a vestir los colores del Kaiserslautern.

Con el club de la cuenca del Rhur fue en ese año campeón de Alemania. En esa época fue seleccionado por primera vez, en una derrota a domicilio contra Escocia (1-0).

Tragos amargos

Unos meses más tarde, Ballack firmó con el Leverkusen. Al concluir el campeonato, en momentos en que su nuevo club se jugaba el primer título de su historia, marcó contra su portería ante el modesto equipo de Unterhaching, arruinando las esperanzas de aficionados y compañeros. Sus lágrimas tras el pitido final marcaron a hinchas y teleespectadores.

Para Ballack, que soñaba con jugar en el Real Madrid, la Eurocopa 2000 representó una nueva pesadilla. Si bien no disputó el primer partido contra Rumania, fue titularizado en un cotejo al todo o nada contra Portugal. Los alemanes fueron literalmente barridos (3-0) y el “coloso” incluso remplazado.

Su carrera internacional estuvo marcada de altos y bajos. El Mundial-2002 llegó en el momento justo para confirmar sus progresos. Unánimemente reconocido, se une al Bayern Múnich para dar un nuevo impulso a su carrera. Pero, dejando de lado dos dobletes Campeonato-Copa de Alemania en 2003 y 2005, el reconocimiento a escala europea tarda en llegar ya que la Mannschaft decepciona en la Euro-2004.

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