Una noche dos amigos que se estimaban mucho decidieron emprender un viaje a una montaña lejana donde habitaba un oso enorme y feroz. A pesar de la advertencia de los vecinos del pueblo, decidieron continuar con su aventura y ubicaron sus tiendas de campaña en una de las zonas más densas del bosque. Mientras se preparaban para dormir, escucharon los sonidos que advertían la presencia de la fiera. El amigo mayor, entró a la tienda del menor para advertirle del peligro pero éste ya se encontraba con los zapatos en la mano y listo para escapar de las garras de la fiera.
¿Para qué quieres zapatos? —preguntó en tono de broma— si de todas formas no vas a poder correr más rápido que el oso. Ya lo sé, respondió el amigo menor, pero yo no tengo que correr más rápido que el oso solamente tengo que correr más rápido que vos.
Comparto esta historia sobre el oso porque muchos celebramos la llegada de DR-Cafta sin considerar que nos obliga a correr más rápido que el vecino y que muchos de nuestros vecinos estaban corriendo desde antes que tomáramos la decisión de entrar en la competencia.
¿Qué futuro nos espera entonces? ¿Será DR-Cafta realmente una oportunidad valiosa? o simplemente ¿Un camino que nos conduce a un despeñadero? ¿Nos permitirá obtener algunos beneficios? o ¿Aniquilará nuestras fuerzas competitivas de una vez por todas?
La respuesta es compleja pero tengo la certeza de que lo que nos permitirá aprovechar las oportunidades del tratado será nuestro cambio de actitud. Quisiera respaldar mi afirmación en algunas conclusiones importantes:
El Gobierno: debe abandonar el triunfalismo exacerbado y dejar de atribuirse virtudes improbables porque DR-Cafta no nos ofrece una ventaja competitiva per sé. Los mejores réditos los podremos obtener —con mucho esfuerzo— cuando las políticas de Estado decidan volcarse de forma decidida a la creación de ventajas competitivas sostenibles para los: grandes, medianos y pequeños empresarios.
¿Cómo fijas el precio de tu producto? Le pregunté a un pequeño empresario que produce comida para aves y cerdos. “Me voy a preguntar a los dos distribuidores más grandes del pueblo (que ofrecen productos de una firma transnacional) le saco el promedio y le bajo veinte córdobas”. En estas circunstancias va a ser muy difícil que nuestros pequeños empresarios sobrevivan.
El primer round Nicaragua lo perdió en la negociación del tratado donde el Gobierno cedió más de lo debido. Alberto Trejos, Ministro de Comercio de Costa Rica que negoció el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos se levantó de la mesa de negociación al momento de discutir la privatización de las telecomunicaciones y todo el pueblo costarricense lo aplaudió. Al día siguiente regresó a la mesa con respaldo popular y obtuvo beneficios que jamás hubiera podido obtener si no hubiese adoptado una posición beligerante e inteligente.
Muchos empresarios nicaragüenses: aplauden la llegada del DR-Cafta pero les duele en el alma sacar 100 córdobas de sus utilidades para que sus trabajadores se capaciten y desarrollen habilidades que les permitan desempeñarse mejor en sus puestos de trabajo. “…si los fondos de Inatec me cubren la capacitación entonces la hacemos si no nos esperamos un poquito”, le advertía un gerente a un amigo que se gana la vida con un centro exitoso de capacitación.
Las universidades: parecen más interesadas en cerrar fila para evitar que campus extranjeros abran sus puertas en Nicaragua que en formar profesionales competitivos. Muchos profesores que conozco utilizan el mismo libro de referencia desde hace muchos años, el sistema horario les ha facilitado volar de una universidad a otra en tiempo récord, y lo que es peor aún, en muchas de las casas de estudio no se fomenta la investigación ni se desarrolla la creatividad y por ello los estudiantes que egresan de la carrera de administración de empresas quieren ser gerentes de una compañía importante pero pocos (según la revista Summa de hace algunos meses) conservan la motivación de crear, innovar y construir su propia empresa.
Los estudiantes: que viven en un perpetuo bostezo, citan obras cuyos autores desconocen, se concentran en la repetición y buscan en “monografías.com” los trabajos que “fusilarán” para entregar el ensayo que encargó el profesor. Con esta ley del mínimo esfuerzo y con el sistema bancario universitario los estudiantes nicaragüenses no salen preparados para enfrentar y resolver los problemas complejos que enfrenta la mayoría de las organizaciones.
Si deseamos tener en el país personas verdaderamente competitivas debemos reflexionar sobre estos aspectos y entrarle al tema de DR-Cafta antes que la medicina resulte peor que la enfermedad. Stephen Covey plantea que trabajar sobre las ramas del árbol es poner parches o aspirinas sociales y trabajar sobre la raíz produce transformaciones duraderas y cambios profundos” . Debemos concentrarnos en cambiar la raíz porque en las fronteras del futuro hay un control estricto. Solamente son admitidos los sobrevivientes.
El autor es psicólogo organizacional