- Aumenta la presión para aclarar matanza de 24 civiles iraquíes, incluyendo mujeres y niños
[/doap_box]
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, general Peter Pace, dijo el domingo que es necesario efectuar una exhaustiva investigación de la presunta matanza de 24 civiles iraquíes por marines en la población de Haditha, el 19 de noviembre pasado.
Pace admitió que las denuncias sobre la matanza de civiles iraquíes ha planteado graves preocupaciones a funcionarios en Irak y en Estados Unidos.
“Pero no queremos que las emociones del momento tengan influencia en el proceso”, dijo Pace a The Associated Press en una entrevista. “Debemos acatar el proceso judicial. Queremos estar seguros de que se desarrolla sin influencia alguna”.
Pace señaló que se ignora exactamente qué sucedió el 19 de noviembre del año pasado, cuando unas dos docenas de iraquíes, incluidos mujeres y niños, murieron en el curso de un ataque lanzado por efectivos de Estados Unidos.
La presunta matanza de noviembre en Haditha ocurrió tras la muerte de un infante de Marina al estallar una bomba colocada al paso de una caravana militar estadounidense.
La Versión de una seD de venganza
De acuerdo con legisladores estadounidenses informados por elementos del Ejército, los infantes de Marina, enfurecidos por la pérdida de su camarada, entraron por la fuerza en las casas cercanas del área y presuntamente dispararon contra las personas que vivían en ellas, así como a civiles desarmados que viajaban en taxi y que llegaron al lugar de la explosión.
Por lo menos hay dos investigaciones estadounidenses que analizan esa presunta matanza, y el Gobierno iraquí inició su propia investigación el jueves.
El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, criticó duramente la conducta de los soldados estadounidenses en Irak y describió la presunta matanza como “un crimen horrible”.
Fuente: “hay pruebas”
Los investigadores estadounidenses tienen pruebas que parecen indicar que los infantes de Marina cometieron matanzas sin ser provocados antes, informó un funcionario de alto nivel de la Defensa estadounidense la semana pasada.
Durante el fin de semana, Pace se unió al Secretario de Defensa estadounidense, Donald H. Rumsfeld, en una conferencia de líderes de Defensa en el sudeste de Asia.
En algunos países de la región con grandes poblaciones musulmanas, la guerra en Irak ha agriado la actitud hacia Estados Unidos.
Las muertes en Haditha han contribuido a eso, al punto que el Ejército de Estados Unidos ordenó el jueves que los soldados acantonados en Irak recibiesen cursos de ética, y fuesen adiestrados “en los valores que nos separan de nuestros enemigos”.
Pace dijo que ese tipo de entrenamiento debe proporcionar “consuelo” a aquellos que tratan de determinar “si somos un país que defiende los valores que profesa”.
Abogado: compensación de EE.UU. es inadecuada
Un abogado, que tenía varios parientes entre 24 iraquíes presuntamente asesinados por infantes de Marina a fines del año pasado y que está representando a familiares de otras víctimas, se quejó el sábado en un vídeo que la compensación pagada por Washington a las familias es inadecuada.
Jaled Salem Rsayef también dijo que funcionarios estadounidenses lo acusaron a él y a otros parientes de mentir al relatar los sucesos durante su primera entrevista con el ejército, tras las muertes del 19 de noviembre ocurridas en el poblado de Haditha, en el occidente del país. No dijo cuándo se reunieron.
En entrevistas grabadas el viernes por un camarógrafo de AP Television News, una niña sobreviviente, de 9 años, Iman Walid Abdul-Hammeed, pidió que los responsables fueran “ejecutados”.
La niña perdió a sus padres, un hermano, abuelos y dos tíos en el incidente. Otro hermano, Abdul-Rahman, que tenía 6 años entonces, y una hermana, Asia, de 5 meses, sobrevivieron también. Iman y Abdul-Rahman tenían lesiones leves.
“Nosotros no les hicimos nada”, declaró Iman sobre los infantes de Marina que presuntamente mataron a civiles desarmados en un aparente ataque de ira por la muerte de uno de sus compañeros debido a una de las bombas que son colocadas al lado de caminos.
Las autoridades de Estados Unidos investigan los homicidios en Haditha y en otra localidad, pero el sábado deslindaron a los soldados estadounidenses de la muerte de hasta 13 iraquíes en una población al norte de Bagdad, un incidente separado.
El director del Hospital General de Haditha dijo a AP Television News que las 24 víctimas en la ciudad incluían a ocho mujeres y cinco niños.
El abogado Rsayef dijo que en el primer encuentro entre parientes de las víctimas de Haditha y oficiales estadounidenses, éstos dijeron a las familias que las 24 muertes fueron causadas por una bomba colocada al lado de un camino y por terroristas.
A pesar de culpar a los insurgentes de las víctimas, las fuerzas estadounidenses dieron a las familias 2,500 dólares por cada muerte en el incidente alrededor de un mes después, salvo para cuatro hermanos que estaban en edad de combatir, añadió.
Violencia deja 80 muertos
Los esperados nombramientos de los ministros de Interior y de Defensa fueron nuevamente aplazados este domingo en Irak, donde la violencia sectaria dejó más de 80 muertos en las últimas 48 horas.
La situación de los cuatro rusos secuestrados el sábado en Bagdad seguía siendo confusa, después de que el anuncio de su liberación por parte de la televisión pública iraquí fuera desmentido por una fuente del Ministerio del Interior.
Un empleado ruso de la embajada murió y otros cuatro fueron secuestrados por hombres armados el sábado.