Policías requisan a transeúntes, como parte de las estrechas medidas de seguridad previas a las elecciones del domingo. (la prensa/afp/rodrigo arangua)

Uribe camina a su reelección

Gracias a su política de seguridad y logros económicos, el presidente colombiano es el favorito de comicios [doap_box title=»Temen estancamiento» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Hace cuatro años Álvaro Uribe llegó al poder con la promesa de poner freno a un cruento conflicto donde los guerrilleros secuestraban en autopistas y destruían infraestructura energética, mientras los paramilitares usaban motosierras […]

  • Gracias a su política de seguridad y logros económicos, el presidente colombiano es el favorito de comicios
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Hace cuatro años Álvaro Uribe llegó al poder con la promesa de poner freno a un cruento conflicto donde los guerrilleros secuestraban en autopistas y destruían infraestructura energética, mientras los paramilitares usaban motosierras para imponer su reino del terror. Hoy, las fuerzas armadas son más grandes, agresivas y desplegadas en lugares antes vedados.

Replegaron a las FARC a zonas apartadas, tienen al Ejército de Liberación Nacional (ELN) —una guerrilla más pequeña—, coqueteando con la idea de la paz y unos 30,000 paramilitares en un cuestionado proceso. También es cierto que hay menos homicidios, masacres, secuestros y atentados.

Esto motivó a los colombianos a visitar nuevamente sus fincas y a los extranjeros a traer capitales. Todo indica que Uribe será reelecto, pero los analistas estiman que el conflicto entró en aguas pantanosas y se estanca.

“Las cosas volverán a como eran a principios de los noventa, una guerra de mediana intensidad que no se resuelve porque la guerrilla tiene financiamiento del narcotráfico y Uribe de Washington”, estimó Adam Isacson, del Centro Internacional de Política con sede en Washington.

“El reto es avanzar en la seguridad, pero tiene que haber ajustes porque el ejército llegó al tope de su capacidad operacional”, opinó Alfredo Rangel, director de la fundación Seguridad y Democracia. Los expertos no ven en el horizonte el inicio de diálogos.

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Colombia acude a las urnas el domingo con el jefe de Estado Álvaro Uribe como favorito, seguido en las encuestas del candidato de izquierda Carlos Gaviria, en unos comicios en los que por primera vez en un siglo un mandatario en ejercicio podría ser reelegido.

Uribe, quien llegó al poder en 2002 proponiendo una política de mano dura contra las guerrillas de izquierda y negoció en los últimos tres años la desmovilización de 30,000 combatientes de los escuadrones de ultraderecha, tiene una intención de voto de entre 54.7 y 61 por ciento.

Por su parte Gaviria, actual senador y ex presidente de la Corte Constitucional, alcanza entre 19 y 23 por ciento. Para ganar en la primera vuelta es necesario obtener 50 por ciento más uno de los votos.

La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) llamó a los colombianos a votar el domingo por cualquier candidato distinto al presidente, señalando que su reelección profundizará la violencia y la inequidad.

Las FARC dijeron sin embargo que no sabotearían los comicios, contrario a lo ocurrido en las legislativas del 12 de marzo.

La popularidad de Uribe, un abogado de derecha de 53 años, ha permanecido casi inalterable a lo largo de su gobierno, pese a los escándalos sobre corrupción, infiltración paramilitar y de narcotraficantes en organismos estatales de seguridad.

Uribe reivindica la buena marcha de la economía que en 2005 creció por encima del 5 por ciento y duplicó sus exportaciones en cuatro años, a 24,000 millones de dólares.

Pero los candidatos opositores dicen que los logros de Uribe han sido sobreestimados y cuestionan su negativa a buscar una salida negociada al conflicto armado que hace más de 40 años afecta a Colombia.

“Si fueran ciertas las cifras del gobierno no tendríamos la pobreza que se palpa en las calles de las ciudades y con el terror que sufren las víctimas de la violencia en el campo”, dijo en un debate público Gaviria.

Este abogado de 69 años logró unificar alrededor de su nombre a la izquierda.

Pero también ha conseguido desalojar del segundo lugar a Horacio Serpa, candidato del histórico Partido Liberal, que —de conformarse las encuestas— por primera vez en 50 años no estará en los dos primeros lugares de una disputa presidencial.

“Los resultados de Uribe son más fruto de una campaña mediática que de la realidad”, dijo a la AFP Serpa, de 63 años, que se presenta por tercera ocasión consecutiva como candidato oficial del partido liberal.

Serpa tiene ahora entre 10 y 14 por ciento de la intención de voto.

Tanto Serpa como Gaviria cuestionan además la negociación que Uribe adelantó con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), los grupos de extrema derecha, creados en los últimos veinte años por narcotraficantes y hacendados para protegerse de la guerrilla y consideraron excesivos los beneficios que concedió a sus líderes.

Igualmente han cuestionado la estrecha alianza que Uribe ha establecido con el Gobierno de Estados Unidos, y lo acusan de haber cedido la soberanía en materias como la lucha contra el narcotráfico.

Uribe ha sido un firme aliado del gobierno de George W. Bush, que el año pasado entregó más de 750 millones de dólares en ayuda a Colombia.

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