La investigación de los Cenis

Desde el relanzamiento público, hace dos semanas, del caso de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) que fueron emitidos para respaldar a los depositantes de los bancos quebrados en los años 2000 y 2001, en la Contraloría, Fiscalía y Procuraduría, inclusive en la Asamblea Nacional, se ha venido diciendo que ahora sí se investigará a fondo el asunto, que se sacarán a luz los nombres de todos los culpables y que al fin se hará justicia. Hasta se dice que se anulará la deuda pública creada por los Ceni, a pesar de que éstos ya no existen.

Pero la percepción de la ciudadanía es que el caso de los Cenis fue relanzado no con el fin de procurar justicia, sino para atacar al candidato presidencial Eduardo Montealegre; es decir, para señalarlo como uno de los principales beneficiados con el negocio de los Cenis y desprestigiarlo por eso ante la población. Y si fuese posible, excluirlo de la contienda electoral, ya que según las encuestas es quien podría derrotar en la elección presidencial a los candidatos del PLC y el FSLN.

En cuanto a la investigación, en LA PRENSA del sábado 20 de mayo corriente el Fiscal General de la República dijo que desde el 15 de este mes ya se había iniciado, pero aclaró que es: “Especialmente en la reclasificación de los préstamos, en la subasta de los bienes de los bancos quebrados, que es donde se encuentra la olla que huele mal”.

¿Pero por qué la investigación no se hace desde antes de la reclasificación de los préstamos? ¿Acaso no fue la quiebra de los bancos la que causó todo el problema y sus consecuencias, y es también una olla podrida que todavía huele muy mal?

En realidad, la investigación de este maloliente caso tiene que comenzar desde la misma quiebra de los bancos, primero porque ésta fue la que motivó la emisión de los Cenis y provocó todo lo que vino después; y además porque en el relanzamiento público de este escándalo se dijo que las quiebras de los bancos fueron provocadas por el entonces Presidente de la República Arnoldo Alemán, quien quería convertirse en banquero sin invertir un solo centavo en la adquisición de acciones bancarias.

Cabe recordar que en el año 2000, cuando se anunció la quiebra de los bancos, el entonces presidente Alemán se apresuró a asegurar que no se usaría dinero del Estado para reponer los depósitos de los cuentahabientes defraudados. Pero Alemán cambió rápidamente de opinión cuando los ahorristas comenzaron a retirar masivamente su dinero drenando dramáticamente las reservas del Banco Central, y todo el sistema financiero nacional estuvo a punto de hundirse. No hay que olvidar tampoco que cuando se dijo que la Superintendencia de Bancos podría ordenar la intervención del banco que maneja el dinero de los militares, éstos bajaron a Alemán de un avión, por la fuerza, y lo obligaron a comprometerse en que dicha entidad financiera no sería tocada. Y hay que recordar también que el líder del FSLN provocó el pánico financiero y precipitó la quiebra del Banic, cuando declaró que si él fuese cuentahabiente de este banco retiraría inmediatamente su dinero.

Todos esos hechos y otros que aún no se conocen, hay que aclararlo punto por punto. De manera que una verdadera investigación del caso de los Cenis tendría que seguir el siguiente orden: 1) La quiebra de los bancos; 2) La emisión de los Cenis; 3) La actividad y remuneración de las juntas liquidadoras de los bancos quebrados; 4) La reclasificación de las deudas; 5) La venta y compra de los Cenis; 6) La subasta de las propiedades y bienes que pertenecían a los bancos quebrados; 7) La renegociación de los Cenis en el 2003; 8) El estado actual de la deuda pública interna; 9) La posibilidad de que los fondos de Nicaragua sean embargados en el extranjero, en el caso de no pagar la deuda derivada de los Cenis.

Ahora bien, para que la investigación de este caso sea verdadera e integral, también tiene que ser independiente. Pero no hay en Nicaragua ninguna institución que pueda hacer una investigación verdadera, integral, imparcial y confiable y que merezca la confianza pública. De modo que lo más probable es que la investigación de que tanto se habla, no pase a más. Y si pasara sería sólo para condenar a Montealegre, tal como se hizo con los delitos electorales, de los que sólo el presidente Bolaños y algunos de sus allegados fueron encontrados culpables.

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