- Los parámetros para elecciones
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Después de exaltar a 35 personas en la primera ceremonia del Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense en 1994, surgieron muchas críticas alrededor de los parámetros que se utilizan para la selección de los miembros.
¿Qué grado de dificultad entra en consideración cuando se escoge a 35 personas en una primera tanda, para formar parte de un lugar de tanta importancia nacional? Es la pregunta que necesita una convincente respuesta.
La primera escogencia tenía un significado especial, e independientemente que el Salón de la Fama abarca a todos los deportes que se practican, la magnificencia y la solemnidad sólo podían ser provocadas en esa primera ocasión por Alexis Argüello y Denis Martínez, consideran algunos críticos.
De acuerdo con el propósito original de los promotores del Salón de Fama, éste se inició para reconocer de manera permanente a los atletas, dirigentes, cronistas deportivos y personalidades que de cualquier forma han dado gloria al país por medio de su participación en la actividad deportiva.
El sistema
El sistema para ingresar al Salón de la Fama puede realizarse de dos maneras. La primera consiste en una propuesta originada del seno del Comité Elector compuesto actualmente por 11 personas, entre ex atletas, dirigentes deportivos e historiadores.
El comité lo integran el coordinador general, Julio Rocha; el secretario, Eduardo Aragón, y los miembros Julio Aguilar, Jacques Pierson, Valentín Gazo, Sergio Rubí, Bayardo Cuadra, Ramón Siria Vega, Humberto Herrera, Alberto Falla y Enrique Mencía.
Además, el Comité Elector designa una junta directiva, que forman cinco personas, para el funcionamiento del Salón de la Fama. Carlos García funge como presidente, Orlando Gallo es el vicepresidente, y Eduardo Aragón y Ramón Sirias en la secretaría y tesorería.
Este Comité Elector revisa las estadísticas de los atletas nicaragüenses que consideran han reunido suficientes méritos para entrar al Salón de la Fama. Además, evalúa la trascendencia que tuvo como personaje y al comparar sus números con los de otro deportista, se determina si finalmente ingresa o no al Pabellón de los Inmortales.
La segunda forma consiste en la propuesta que envían los mismos atletas que creen tener los números para ser parte del selecto grupo. Los interesados deben enviar su currículo completo y tras una reunión del Comité Elector se anuncia públicamente la decisión.
Pese a parecer un buen proceso de elección, muchos critican la apertura que tiene el Comité Elector con muchas personalidades en su intención de ingresar al Salón de la Fama.
El proceso es el correcto, lo que está en discusión es el criterio de los electores.