Mientras el dirigente sandinista y candidato presidencial Daniel Ortega decía ayer en La Habana, Cuba, que de ganar los comicios de noviembre incluirá a Nicaragua en la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), su contrincante liberal, Eduardo Montealegre, le advertía que “se quedará esperando”.
Un cable de la agencia AFP, señaló ayer que Ortega afirmó en La Habana que si resulta vencedor en las elecciones del cinco de noviembre, sumará a Nicaragua al ALBA, un proyecto que impulsa el gobernante Hugo Chávez y que por ahora lo integran Venezuela, Cuba y Bolivia.
“Indiscutiblemente, tenemos que ver hacia el sur; tenemos que buscar la integración, y el ALBA es una puerta abierta, es la integración latinoamericana y caribeña”, declaró Ortega, según la AFP.
Sin embargo, Montealegre, candidato presidencial por la Alianza Liberal Nicaragüense- Partido Conservador (ALN- PC), aseguró que Ortega se quedará esperando. “Se va a quedar esperando bastante tiempo Nicaragua para entrar al ALBA, porque el cinco de noviembre va a ganar Eduardo Montealegre”, señaló el aspirante presidencial.
Montealegre agregó que el interés de los latinoamericanos es la democracia y la alternabilidad en el poder.
“El ALBA o eso que allí llama el presidente Chávez, no le sabría decir qué contiene ese proyecto, porque lo que nosotros queremos en América Latina es democracia, alternabilidad en el poder, cosa que el señor Chávez no ha sabido dar y queremos que el pueblo decida sin que le roben los votos en las urnas”, manifestó Montealegre.
Por su parte, el saliente presidente del Partido Conservador (PC), Mario Rappaccioli, indicó que Ortega se equivoca en su campaña electoral, al interesarse en el ALBA al que recientemente se sumó Evo Morales, de Bolivia.
“Lo triste es que los grandes modelos de gobierno para Daniel Ortega son, Hugo Chávez y Fidel Castro, por eso es que ha perdido tres veces y va a perder una cuarta vez, porque sus héroes, sus ejemplos, son gobiernos que van de mal en peor”, precisó Rappaccioli.
“Ejemplos de gobierno no son ni Castro ni Hugo Chávez, porque cuando Chávez tomó el poder, el precio del barril de petróleo era de diez dólares y había un 42 por ciento de pobreza en Venezuela, hoy está a sesenta dólares el barril de petróleo, y la pobreza es del sesenta por ciento”, enfatizó Rappaccioli.