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Tomado de El Nuevo Día
Oscar De la Hoya hizo el viernes su último prepesaje y el sábado su último entrenamiento antes de salir el fin de semana (ayer) hacia Las Vegas, donde se enfrentará al locuaz Ricardo Mayorga en conferencia de prensa.
Luego, el próximo sábado, se medirá con Mayorga sobre el cuadrilátero.
De la Hoya pesó 157 libras en el último prepesaje que ordena el Consejo Mundial de Boxeo. Éste se efectuó en el Gimnasio Wilfredo Gómez, de Guaynabo, donde De la Hoya ha hecho su preparación.
Debido a que el combate se efectuará en las 154 libras, De la Hoya podía pesar hasta 162 libras.
De la Hoya también cumplió con el primer prepesaje al registrar 161 libras.
“Pude haber hecho 155 libras”, dijo De la Hoya, quien hizo el pesaje en camiseta, un pantalón corto y chancletas.
Hasta temprano el viernes, el vicepresidente del CMB, el puertorriqueño Gaby Peñagarícano, había hecho gestiones para conocer el resultado del prepesaje de Mayorga y no había conseguido respuesta. Mayorga se encuentra en Las Vegas.
Sin haber peleado en más de un año (desde que cayó ante Bernard Hopkins), De la Hoya dijo que ya había completado su trabajo con los chatas que trajo a Puerto Rico.
Y agregó que completaría los tres meses de entrenamiento que hizo para enfrentar al peligroso Mayorga, quien en su última pelea, el 13 de agosto de 2005, venció por decisión unánime a Michele Piccirillo en Chicago.
“Éste ha sido el mejor campamento que he hecho en mi vida”, dijo De la Hoya.
¿Mejor que los entrenamientos en Big Bear (California)?, se le preguntó.
“A excepción de cuando entrené para la primera pelea contra Julio César Chávez. Ese fue un entrenamiento casi perfecto”, aclaró.
“Pero aquí fue uno de los mejores en mucho tiempo”, agregó. “Así fue por todo: por el clima, por los chatas, por estar con la familia. Estuvo muy agradable”.
Durante el entrenamiento, De la Hoya vivió en su residencia aquí junto a su esposa Millie Corretjer.