Corresponsal/Miami
Nicaragüenses en Miami temen a la deportación y en los últimos días han sido pocos los que se han atrevido a participar en marchas que buscan que el Senado apruebe una Ley Migratoria amplia.
Nora Sándigo, líder comunitarias que lucha por la legalización, dijo que el temor a la deportación ha crecido ante una reciente redada de más de mil ilegales en diferentes estados del país. Esa fue la causa de que acudieran menos indocumentados de los esperados en la manifestación y la vigilia que se realizó el fin de semana en la Iglesia San Juan Bosco de la Pequeña Habana donde se oró hasta la media noche por los ilegales.
Sándigo piensa que se dio un paso atrás en los objetivos de que la comunidad saliera a las calles, pero esta viendo que la gente esta de nuevo con el temor que sintieron siempre.
Sándigo expresó su preocupación de que a partir de las deportaciones y de la criminalización de las empresas por tener personas ilegales ya no se ven las manifestaciones que se vieron en Los Ángeles y otros estados hace dos semanas.
La líder comunitaria nicaragüense señaló que ha puesto sus esperanza es que Senado retome el tema migratorio. «Tenemos buena información que indica que el tema podría ser tocado próximamente», expresó.
Para el primero de mayo se hará una cruzada nacional para hacer ciudadanos a ocho millones de residentes y el registro por el voto, única forma de demostrar el poder y fuerza de los hispanos.
NO PIERDEN LA FE
Maribel Reyes, originaria de Boaco fue una de las personas que se atrevió a asistir a la manifestación realizada en el Bayfront Park de la ciudad de Miami.
Reyes aunque tiene permiso de trabajo sabe que no le asegura su permanencia legal en este país.
Ella tiene puestas sus esperanzas en la Sangre de Cristo para que se logre la legalización, ya que después de 10 años limpiando casas o cuidando niños desde muy temprano hasta altas hora de la noche lo que más quiere es viajar a Nicaragua a encontrarse con su familia.
El también nicaragüense Jairo Jarquín está seguro que se logrará la legalización y por fin poder trabajar y ganar mejor.
Telma Ochoa procedente de El Viejo, aplicó para la Ley Nacara y logró traer a sus hijos, pero todavía esta esperando legalización y considera que las cosas están cada día más difícil.
Esta preocupada por las redadas y asegura que cada día se pasan sustos y hay que esconderse sin ser criminales.